Vox ha manifestado su descontento con el actual gobierno andaluz, alegando que el cambio demandado por la ciudadanía en las pasadas elecciones no se ha concretado. Durante un evento en Granada, su líder nacional, Santiago Abascal, acusó al presidente autonómico, Juanma Moreno, de no implementar políticas efectivas que puedan transformar la situación de Andalucía, que él considera ha sido «arruinada». Este acto de campaña, que respaldó al candidato a las elecciones autonómicas, Manuel Gavira, se vio afectado por la oposición de un grupo «antifascista» que intentó boicotear el evento, lanzando bolas de pintura roja a los asistentes.
Abascal subrayó que las próximas elecciones, programadas para el 17 de marzo, son cruciales para determinar si los ciudadanos continuarán permitiendo que Moreno actúe sin cambios significativos. «Se juega si Vox obtiene el poder necesario para empezar a implementar cambios en Andalucía», afirmó. En su discurso, hizo un llamado a la movilización de los votantes, pidiéndoles que convencieran a sus familiares y amigos para que apoyen su propuesta de transformación.
El líder de Vox también centró parte de su discurso en la inmigración, afirmando que es esencial que «los españoles y andaluces sean prioritarios» en cualquier política, y que aquellos que ingresen ilegalmente al país deben ser repatriados de inmediato. Criticó un reciente decreto que facilita la regularización de migrantes, argumentando que crea una serie de problemas para la sociedad.
En su discurso, Abascal enfatizó la necesidad de un cambio que respete la agricultura y la industria andaluza, abogando por la protección de los olivos y la reducción de impuestos. «La única alternativa es Vox», reiteró, insistiendo en que sin el apoyo de los ciudadanos, sería difícil avanzar ante los ataques que la formación ha recibido. También mencionó el desafío que representa el grupo que intentó interrumpir el acto, sugiriendo que su presencia es un reflejo de un conflicto más amplio sobre la identidad y libertad en España.
Por su parte, Manuel Gavira, candidato a la Junta por Vox, denunció la existencia de un «delito electoral» y aseguró que la prioridad de la formación es la de los españoles y andaluces. Criticó a los partidos tradicionales, PP y PSOE, por centrarse más en su bienestar que en el de la población. Gavira expresó que las próximas elecciones representan una oportunidad para devolver la prosperidad a los andaluces, quienes, según él, han sufrido las consecuencias de políticas dañinas.
El candidato también abordó el tema de la inmigración, señalando que los problemas que se derivan de ella son experimentados principalmente por los ciudadanos en sus barrios. «Es hora de que los políticos comiencen a resolver problemas reales», afirmó. Además, Gavira hizo hincapié en que el Ayuntamiento de Linares y el gobierno regional deben priorizar las necesidades de la ciudadanía por encima de intereses políticos.
En su intervención, Gavira evidenció la gravedad de la situación económica en Andalucía, afirmando que la región cuenta con 12 de las 15 ciudades más empobrecidas de España. Resaltó que el año pasado, muchas personas no recibieron prestaciones, lo que evidencia un sistema que no está funcionando. «Los partidos en el poder son responsables del alto desempleo, donde uno de cada tres jóvenes no puede encontrar trabajo», concluyó.
Finalmente, junto a Abascal y Gavira, también participaron otros miembros destacados de Vox, como la portavoz en el Congreso, Pepa Millán, y los candidatos de Granada. Este acto se inscribe en un contexto de creciente polarización política en Andalucía, donde la formación de extrema derecha busca consolidar su base electoral en un clima de descontento generalizado.



























