La provincia de Jaén comienza el año 2026 con cifras laborales que marcan un récord histórico. Según los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) correspondientes al primer trimestre, publicados por el Instituto Nacional de Estadística, el número de desempleados se ha visto reducido en 10.000 personas, alcanzando un total de 32.900 parados, la cifra más baja registrada hasta el momento. Por otro lado, la cantidad de ocupados ha llegado a un nivel histórico para un primer trimestre, con 245.900 trabajadores en la provincia. La tasa de paro se sitúa en el 11,81%, mientras que la de actividad llega al 52,3%.
La Confederación de Empresarios de Jaén (CEJ) ha acogido estos datos con optimismo, aunque aconseja un análisis cauteloso. La patronal señala que la mejora en las cifras de empleo se debe en gran medida a factores estacionales, especialmente en el sector agrícola, lo que podría no reflejar un avance estructural y duradero del mercado laboral en la provincia.
Analizando por sectores, la agricultura ha sido el motor del incremento en la ocupación, sumando 9.700 nuevos empleos en comparación con el trimestre anterior. Le siguen el sector industrial y la construcción, con 2.700 y 500 nuevos ocupados, respectivamente. Sin embargo, el sector servicios ha experimentado un descenso significativo, perdiendo 9.500 trabajadores respecto al último trimestre de 2025. Este dato es motivo de preocupación para la CEJ, dado el peso que tiene este sector en la economía provincial.
A pesar de la mejora general en las cifras, la CEJ advierte que el empleo industrial no se consolida, lo que ha llevado a la organización a solicitar el impulso de políticas de reindustrialización. Estas políticas son vistas como necesarias para establecer una base productiva sólida, mejorar la competitividad de la provincia y generar trabajo de calidad y estabilidad.
Más allá de los datos positivos, la Confederación de Empresarios destaca que una mejora en las cifras de empleo no implica necesariamente una mejor situación para las empresas. En este contexto, las pequeñas y medianas empresas de Jaén se enfrentan a un panorama de aumento de costes laborales y a una incertidumbre normativa que podría afectar el crecimiento económico y la creación de empleo en los próximos trimestres.




























