Un total de 15 asociaciones que forman parte de la Federación Provincial de Alzheimer de Jaén han puesto en marcha un proyecto que busca ofrecer terapias no farmacológicas a las personas que sufren deterioro cognitivo, especialmente en áreas rurales. Este proyecto, que cuenta por segundo año consecutivo con el apoyo de la Fundación Caja Rural de Jaén, se desarrolla gracias a las ayudas de Rural Solidaria.
Las terapias no farmacológicas tienen como finalidad preservar las habilidades que aún conservan los pacientes. Entre las técnicas utilizadas, se destaca un programa de neurorrehabilitación a través de ordenador, aunque también se incluyen otros enfoques como la fisioterapia, la musicoterapia y la reminiscencia. Según la presidenta de la federación, Ángela García, «hay un abanico enorme de terapias que los profesionales elaboran para que cada persona tenga su propio tratamiento de la manera más individualizada».
El proceso comienza con valoraciones cognitivas para determinar qué habilidades se mantienen en el individuo. A partir de ahí, se implementan las mencionadas terapias no farmacológicas, centradas especialmente en la estimulación cognitiva, con el objetivo de frenar el avance de la enfermedad.
García también subraya la importancia del apoyo a los familiares y cuidadores, afirmando que «aquí no solo trabajamos con la persona afectada, lo hacemos también con los familiares, grupos de ayuda mutua, atención individualizada, formación, sensibilización, mediación, etc.». El propósito es atender de manera integral a todos los involucrados tras el diagnóstico.
Respecto a las reivindicaciones, García enfatiza la necesidad de un diagnóstico precoz. Lamenta que en la provincia, la primera consulta con un neurólogo puede tardar más de dos años, lo que impide la detección temprana de la enfermedad, cuyo avance en ese tiempo es «irreversible». Por ello, solicita un mayor número de neurólogos en la región.
En el último año, las asociaciones de la Federación Provincial de Alzheimer lograron atender a aproximadamente 1.200 personas. Aunque el principal factor de riesgo es la edad, también hay un número significativo de personas de entre 50 y 65 años que presentan deterioro cognitivo.
El crecimiento del número de asociaciones en la provincia está directamente relacionado con la alta incidencia de la enfermedad, sobre todo en la población rural, que presenta un notable envejecimiento. Un ejemplo es la asociación de Torredelcampo, que fue creada hace un año por familiares que buscaban apoyo tras un diagnóstico de demencia o deterioro cognitivo. «Los familiares se agrupan para crear una asociación que pueda atenderlos porque después de un diagnóstico de este tipo, no tienen adónde ir a formarse o informarse», añade García.
Por último, la presidenta destaca el «trabajo y la sensibilidad» que demuestra la Fundación Caja Rural de Jaén hacia la Federación Provincial de Alzheimer, y recuerda que es crucial que el apoyo institucional se traduzca en recursos y espacios que faciliten la labor de estas asociaciones en su importante tarea de atención y acompañamiento.



























