La celebración de la Feria de San Agustín en Mancha Real llegó a su fin con una destacada tradición: la quema de la falla, un evento que atrae cada año a un número creciente de asistentes. La ceremonia tuvo lugar el pasado domingo y forma parte de unas festividades que han sido declaradas de Interés Turístico Andaluz, reconociendo así su importancia cultural en la provincia de Jaén.
Este año, la falla, diseñada por Alberto Molino, se inspiró en el concepto del viaje del héroe, un relato universal que aborda las pruebas y transformaciones por las que atraviesa un personaje. En el monumento, los visitantes pudieron observar el busto del Rey Arturo con su espada Excalibur, rodeado de figuras emblemáticas como la Dama del Lago, Merlín, Ginebra y Lancelot, que simbolizan diversas virtudes y defectos humanos, recordando que el héroe es, ante todo, un ser humano con sus imperfecciones.
La alcaldesa de Mancha Real, María del Mar Dávila, expresó su agradecimiento a todos los que hicieron posible el desarrollo de estas festividades, incluyendo al personal de obras y servicios, la protección civil y el Club Atlético de Mancha Real. Esta colaboración fue fundamental para que el evento transcurriera de manera exitosa, contribuyendo a mantener viva una tradición que tiene más de 40 años en la localidad.
La consejera de Sostenibilidad y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, Catalina García, también estuvo presente en la celebración. Destacó que la festividad no solo es un ejemplo de creatividad popular, sino que también refleja un compromiso con la solidaridad y la sostenibilidad. En este sentido, se integraron materiales reciclados en las actividades, promoviendo así valores ambientales entre los más jóvenes y los adultos.
El cierre de las fiestas tuvo lugar el 22 de marzo, jornada en la que se llevaron a cabo diversas actividades. Durante la mañana, los visitantes pudieron explorar el Museo Fallero, mientras que en el recinto ferial se realizaron concursos infantiles denominados ‘Dibuja tu falla’ y ‘Crea tu falla’, donde todos los participantes recibieron premios por su creatividad.
Finalmente, a las 21:00 horas, se llevó a cabo la esperada Gran Quemá de la Falla de Mancha Real, un momento culminante acompañado por la actuación de la Escuela de Baile Mary Naty Muñoz Olmo. La quema del monumento, un acto lleno de simbolismo, representa la culminación de un mes repleto de actividades y la profunda conexión de la comunidad con sus tradiciones.
Este año, la festividad en Mancha Real ha mostrado una vez más su capacidad para atraer a decenas de visitantes, quienes acuden a disfrutar de una experiencia cultural única sin tener que salir de la provincia. La relevancia de este evento no solo radica en su aspecto festivo, sino también en el impulso que ofrece al turismo local y a la economía de la zona. Los actos celebrados han permitido a los asistentes conectarse con la historia y cultura de la región, reafirmando la importancia de mantener vivas estas tradiciones año tras año.





























