La campaña de recolección de aceituna en la provincia de Jaén ha sido notablemente afectada por las inclemencias climáticas registradas entre enero y febrero. A pesar de que algunos municipios, como Fuerte del Rey, todavía tienen hasta 20 días para finalizar la recolección, la práctica de la rebusca ha disminuido considerablemente. Este año, el retraso en la recolección ha sido más de un mes debido a los sucesivos temporales de lluvia y viento, lo que ha complicado aún más el panorama.
Francisco Elvira, secretario general de COAG, destacó que antes de la llegada de las lluvias, la campaña transcurría con normalidad y no había rebusca. Sin embargo, tras las precipitaciones, se han otorgado autorizaciones para la rebusca, aunque de manera muy puntual. La rebusca, que consistía en recoger las aceitunas que quedaban en los campos tras la campaña oficial, dejó de ser una práctica común en 2021 con la entrada en vigor del Documento de Acompañamiento al Transporte (DAT).
Actualmente, cualquier carga de aceituna que se transporte debe ir acompañada del DAT, que certifica la autorización del propietario de la finca. Esta medida busca garantizar la trazabilidad y seguridad del producto, dado que es imposible llevar aceitunas a las almazaras sin presentar dicho documento. La situación actual ha llevado a que algunas fincas en la provincia aún no hayan completado su recolección.
Es curioso observar que, mientras unos agricultores todavía están en plena recolección, los olivos ya están comenzando a brotar y a producir yemas para la próxima campaña. Algunos olivareros están considerando dejar sin recoger lo que queda en los árboles, lo cual podría abrir oportunidades para los jornaleros que buscan realizar la rebusca.
Las organizaciones agrarias han señalado que los últimos datos de la Agencia de Información y Control Alimentarios (AICA) indican que es poco probable que se alcance la producción de aceite prevista en los aforos oficiales. Las lluvias de diciembre, enero y febrero han sido las principales responsables de este descenso, que ha provocado la pérdida de una cantidad significativa de fruto, especialmente en la provincia de Jaén.
En efecto, a fecha de 28 de febrero, se habían recolectado en Jaén un total de 354.733 toneladas de aceituna, lo que representa una disminución de 197.615 toneladas en comparación con el año anterior, es decir, casi un 36% menos que a la misma fecha del 2025. Esta disminución en la producción podría tener un impacto significativo en la economía local, dado que el aceite de oliva es uno de los principales motores de la región.
Los agricultores y jornaleros están ahora más que nunca a la espera de una mejora en las condiciones climáticas que les permita completar la recolección. La falta de aceituna este año no solo afecta a la producción de aceite, sino que también repercute en la economía de las familias que dependen de esta actividad. La incertidumbre sobre el futuro inmediato de la cosecha es palpable, y muchos en la comunidad agrícola están atentos a cómo evolucionará la situación en los próximos días.
La combinación de condiciones meteorológicas adversas y la nueva normativa sobre el DAT ha transformado la recolección de aceituna en un proceso más complejo y regulado. Este entorno desafiante resalta la importancia de adaptarse a las nuevas realidades del sector agrícola, buscando alternativas que permitan a los agricultores maximizar su producción y asegurar su sustento en tiempos difíciles.


























