La tercera edición del III Ciclo de Música Sacra de Jaén concluyó de manera espectacular en la Iglesia de San Bartolomé, que acogió a un numeroso público ansioso por disfrutar de un concierto ofrecido por la Agrupación Cantoría de Jaén. Las voces de este conjunto elevaron el ambiente místico del templo, creando una velada inolvidable para los asistentes.
Durante el recital, la Agrupación Cantoría destacó por su calidad y versatilidad, logrando una interpretación emotiva y afinada de su programa. La solemnidad del evento fue palpable, marcando una vez más la relevancia cultural de Jaén en el ámbito de la música clásica.
El concierto se dividió en dos partes. En la primera, se evidenció una profunda reflexión con piezas como el ‘Introito’ de Jenkins y la conmovedora ‘Lacrymosa’ de Mozart. Este ambiente de espiritualidad alcanzó su clímax con el ‘In Paradisum’ de Fauré y la delicadeza del ‘Oh, rostro lacerado’ de Bach, donde la armonía entre las voces masculinas y femeninas generó una atmósfera de respeto absoluto.
La segunda parte del recital giró en torno a la armonía y la esperanza, presentando obras de J. de Hann y el icónico ‘Panis angelicus’ de Franck. Estas piezas sirvieron de introducción a un homenaje al compositor John Rutter, cuyas obras ‘A Gaelic blessing’ y ‘For the beauty of the Earth’ cerraron el concierto. La actuación finalizó con una ovación por parte del público, que agradeció en varias ocasiones la entrega de la agrupación.
Con esta actuación, el Patronato de Cultura, Turismo, Fiestas y Patrimonio Histórico da por finalizada una edición que no solo ha destacando por la calidad artística, sino también por la masiva asistencia que ha caracterizado cada uno de los eventos durante el ciclo.
