La situación actual del Linares en la jornada 28 de esta temporada presenta un paralelismo curioso con las dos anteriores. Aunque parece que el equipo, bajo la dirección de Miguel de la Fuente, mantiene un nivel de 39 puntos, la realidad es que las sensaciones son muy diferentes. A pesar de estar en una posición similar en la tabla, el rendimiento y el estado de ánimo del conjunto han cambiado notablemente, lo que genera una percepción de incertidumbre entre los aficionados.
En la temporada 2024/25, el Linares se encontraba en la décima posición con un balance de 11 victorias, 6 empates y 11 derrotas. Su diferencia de goles era ligeramente positiva, con un saldo de +1, lo que indicaba un equipo más equilibrado y capaz de cerrar los partidos a su favor. En esos momentos, el Linares parecía tener el descenso bajo control, lo que generaba una sensación de estabilidad y confianza.
Un año después, aunque los números se repiten, el contexto es bastante diferente. Actualmente, el equipo ocupa la novena posición con los mismos 39 puntos, pero con un registro de 9 victorias, 12 empates y 7 derrotas. Esta variación en los resultados ha cambiado el enfoque del juego, pasando de un equipo que solía ganar a otro que ahora se contenta con empatar. Este cambio ha dejado al Linares en una posición defensiva, donde la diferencia de goles ha caído a -5, lo que refleja una vulnerabilidad en el juego que no existía anteriormente.
Además, el escenario de la Segunda Federación no es el mismo que el del año pasado. Este año, el equipo se encuentra a solo 6 puntos del Salerm Puente Genil, el actual descenso, un margen que, aunque es el mismo que en la temporada anterior, se siente más frágil. La incapacidad del equipo para encadenar victorias ha creado una sensación de inestabilidad que preocupa a los seguidores. Las estadísticas pueden parecer similares, pero el panorama es completamente distinto.
Es evidente que el Linares actual parece más un equipo que sobrevive en lugar de uno que avanza. Si bien ha logrado sumar puntos, su juego ha carecido de la contundencia necesaria para afrontar los retos. En esta etapa decisiva de la temporada, cada partido puede ser un punto de inflexión, y la situación puede volverse crítica si el equipo no encuentra la forma de regresar a una dinámica ganadora.
Con el mismo número de puntos y la misma ventaja sobre el descenso, el Linares enfrenta una realidad más compleja. La percepción entre los aficionados es que el equipo, aunque se mantiene, no logra despegar. El margen de seguridad está presente, pero la cuestión es cuánto tiempo más podrá sostenerse sin caer en la zona de peligro. La historia reciente de la Segunda Federación indica que una serie de malos resultados puede cambiar rápidamente la situación.
