El último encuentro en el Estadio Municipal de Linarejos fue un auténtico espectáculo que quedará grabado en la memoria de los aficionados. El Linares Deportivo se enfrentó al Almería B y, a pesar de las adversidades, logró una victoria significante con un marcador de 3-1. Este triunfo se vio marcado por un juego intenso y un notable despliegue de carácter, especialmente tras la expulsión de un jugador en el minuto 29 y un incidente que interrumpió el partido por el derrumbe de una parte de la grada.
Desde el inicio, el encuentro se mostró vibrante, con un protagonismo claro del equipo local. Hugo Díaz fue el primero en inquietar la portería rival con un tiro en el minuto 2 que fue detenido por el portero visitante. Un poco más tarde, en el minuto 21, rozó el gol nuevamente pero el balón se fue desviado. Uno de los momentos más emotivos tuvo lugar en el minuto 8, cuando la afición aplaudió en homenaje al recordado capitán Fran Carles.
El esfuerzo del Linares Deportivo tuvo su recompensa en el minuto 22, cuando David Velázquez logró abrir el marcador con un gol que desató la euforia en las gradas de Linarejos. Sin embargo, la alegría se tornó en preocupación poco después, cuando Ángel Hernández recibió la tarjeta roja y dejó a su equipo con diez jugadores durante más de una hora. A pesar de esta desventaja, los locales mantuvieron su orden, aunque el Almería B logró igualar antes del descanso gracias a un tanto de Hou (1-1).
La reanudación del partido se retrasó debido a un incidente estructural en una de las gradas, que requirió la intervención de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Una vez que se reestableció el juego, el Linares Deportivo mostró su determinación a pesar de la inferioridad numérica. En el minuto 55, Many apareció para marcar el 2-1, reavivando la esperanza de los aficionados con un nuevo tanto.
Desde ese momento, el equipo se dedicó a defender su ventaja con un juego solidario y efectivos cambios estratégicos que les permitieron resistir las acometidas del filial almeriense. A pesar de que el Almería B creó una clara oportunidad en el minuto 71 con un cabezazo de Hou que se fue alto, el Linares Deportivo se mantuvo firme.
Cuando todo parecía indicar que el Almería B iba a intensificar su búsqueda del empate, llegó el tercer gol en el minuto 94, obra de Talaverón, que selló el 3-1. Este tanto simbolizó el esfuerzo colectivo de un equipo que supo reaccionar ante la adversidad y capitalizar sus oportunidades en momentos decisivos.
El triunfo no solo fue un reflejo del esfuerzo y la dedicación del Linares Deportivo, sino también una demostración de orgullo y carácter ante su afición. La atmósfera en Linarejos fue eléctrica, convirtiendo una tarde caótica en una celebración del deporte y la resiliencia.