Este domingo, a las doce de la mañana, el Linares Deportivo se enfrenta al Melilla en el estadio Álvarez Claro con la intención de asegurar su permanencia en la categoría. El equipo linarense llega a este partido vital después de una semana de preparación intensa, enfocada en la propia dinámica del equipo y no tanto en el rival. El técnico, De la Fuente, ha enfatizado la importancia de mantener la identidad del equipo, que había conseguido encadenar cinco partidos sin perder antes de la reciente derrota contra el Estepona.
A pesar de que el Melilla ya ha sido declarado descendido, el entrenador advierte que el encuentro no debe tomarse a la ligera. De la Fuente ha explicado que la motivación de su equipo es crucial y que la diferencia de objetivos entre ambos equipos podría influir en el desarrollo del partido. «Cuando uno se juega la vida y el otro no, eso se acaba notando», ha afirmado, indicando que su equipo debe aprovechar ese factor para salir victorioso.
El encuentro también llega con algunas bajas. Luis Aguado no podrá participar debido a la acumulación de tarjetas amarillas. Además, el defensa Rafa Ortiz está en duda tras someterse a una resonancia magnética cuyos resultados no son del todo esperanzadores. Por otro lado, el delantero Peter Chikola presenta molestias en el isquiotibial, y su participación dependerá de la evaluación médica que se le realice.
El equipo partió hacia Melilla el sábado, después de un entrenamiento matutino, con el objetivo de llegar a la ciudad norteafricana a media tarde. De la Fuente anticipa que el Melilla intentará finalizar la temporada con buenas sensaciones ante su afición, lo que añade un nivel de dificultad al encuentro. «Confianzas ningunas», ha insistido el técnico, reafirmando la necesidad de que su equipo mantenga la concentración máxima.
A pesar de la presión, el entrenador no ha querido catalogar este partido como una «final», aunque sí ha reconocido su gran relevancia. «Una final es un partido en el que te juegas todo, y no es nuestro caso», ha comentado De la Fuente. Sin embargo, una victoria o incluso un empate podría ser beneficioso de cara a la próxima jornada, donde el Linares Deportivo se enfrentará al Extremadura, que luchará por el ascenso directo.
La reciente derrota ante el Estepona provocó tensiones en el vestuario, aunque De la Fuente ha señalado que esta situación ha servido para fomentar un diálogo interno positivo entre los jugadores. «Hubo gente que se equivocó, tanto de un lado como del otro», afirmó el entrenador, destacando la importancia de aprender de los errores para mejorar en el futuro.
Así, el Linares Deportivo se presenta en este crucial choque con la firme intención de asegurar la permanencia y continuar su camino en la competición. Los aficionados esperan ver un equipo sólido que pueda sobreponerse a los desafíos y mantener vivo el sueño de seguir compitiendo en la categoría.
