El Atlético Malagueño enfrenta la posibilidad de un descenso matemático a la Tercera RFEF después de una campaña complicada en la Segunda RFEF. Desde el inicio de la temporada, se evidenció que el equipo pasaría por dificultades, marcando solo tres victorias en un total de 27 partidos. La situación podría concretarse este fin de semana, cuando restarán seis jornadas para finalizar la fase regular.
El equipo ha estado lidiando con múltiples desafíos. Uno de los problemas más significativos ha sido la pérdida de varios jugadores clave que formaron parte del equipo ascendido. En particular, la marcha de figuras importantes como Rafa y Chupete en la anterior temporada, así como Recio y Rafita en la actual, ha debilitado la plantilla. Además, la escasez de fichajes para reforzar el equipo ha llevado a que se confíe en jugadores del equipo juvenil, que tuvo un buen desempeño el año pasado en la Copa del Rey.
La situación se complicó aún más con la salida del entrenador Juanfran Funes a mitad de temporada. Su ayudante, Francis Bravo, asumió el mando, pero el cambio no ha traído los resultados esperados. En este sentido, la Segunda RFEF se ha mostrado implacable, con equipos históricos en el grupo 4 como el Linares, el Jaén y el Recreativo de Huelva, entre otros, compitiendo intensamente por puntos.
La estructura de la categoría también juega en contra del Malagueño, ya que cuenta con 18 equipos en cada grupo y un alto porcentaje de descensos directos. En total, cinco equipos descenderán directamente y un sexto deberá luchar en un ‘play-out’ por la permanencia, lo que aumenta la presión sobre los clubes que luchan por no caer.
El Malagueño, que ascendió directamente hace casi un año tras una intensa competición con el Jaén, ahora se encuentra a 19 puntos de la decimotercera posición, que es la última que ofrece opciones de ‘play-out’. Con solo 18 puntos en juego tras el fin de semana, una derrota en su encuentro contra el equipo Yeclano podría sellar su destino en la Tercera RFEF. Sin embargo, una victoria mantendría vivas sus esperanzas de salvación, y un empate también podría ser viable, siempre que el Salerm Puente Genil no gane su partido en Linares, que se jugará a las 12:00.
Este desenlace pone de relieve la importancia de la gestión de los equipos filiales y cómo su rendimiento puede impactar en el primer equipo. La búsqueda de una transición efectiva de jugadores entre ambos niveles es crucial para el desarrollo del club. El caso del Malagueño subraya la necesidad de un enfoque estratégico que no solo se limite a la competición actual, sino que considere el futuro de la cantera y su relación con el primer equipo.
A medida que se acerca el final de la temporada, el Ayuntamiento de Linares y los aficionados seguirán de cerca la trayectoria del equipo, con la esperanza de que logren revertir la situación. La presión se intensifica, y las decisiones tomadas en los próximos días serán determinantes para el futuro del club en el fútbol español.




























