El Real Jaén se enfrenta a un reto crucial este domingo en su camino hacia el playoff de ascenso a la Primera Federación. A las 18:00 horas, el equipo recibirá en su estadio a La Unión, en un partido decisivo que puede marcar la continuación de sus aspiraciones de permanencia en esta categoría del fútbol nacional. El entrenador del equipo, Manuel Herrero, consciente de la importancia del encuentro, se muestra cauteloso al referirse a él, evitando llamarlo una final. «Para mí, una final es el último partido cuando no hay otra opción. Está claro que si no ganamos, todo se complica, pero aún quedan puntos en juego», afirmó en una rueda de prensa reciente.
Sin embargo, el equipo se enfrenta a algunas dificultades, ya que no podrá contar con varios jugadores clave. Además de la baja por sanción de Mario Martos, el técnico andujareño también deberá prescindir de Rabanillo y Agus Alonso, que se encuentran lesionados. La situación se complica aún más con las dudas de Marcos Siverio y Ñito, que podrían no estar disponibles para el partido. Estas ausencias obligarán a Herrero a realizar ajustes en su alineación, siendo el portero Jaime Morilla una opción segura para defender la portería, tal y como lo hizo en el último encuentro contra el Malagueño.
Respecto a la reciente actuación de Alberto Bernardo, quien falló un penalti en el partido anterior, Herrero se mostró comprensivo. «Los penaltis los tira quien tiene confianza para hacerlo, y los falla quien los tira. En este caso, Alberto tenía mucha confianza y tomó la iniciativa», indicó, restando importancia al error y enfatizando la naturalidad de estas situaciones en el deporte.
El técnico también analizó a su próximo rival, La Unión, reconociendo que el equipo no atraviesa su mejor momento. «Está claro que La Unión no está consiguiendo en la segunda vuelta los resultados de la primera, pero es un equipo que compite muy bien. Es sólido y encaja pocos goles», explicó. Consciente de la dificultad del encuentro, Herrero subrayó la necesidad de que su equipo esté muy atento defensivamente para poder conseguir una victoria clave.
Por último, el entrenador del Real Jaén hizo un llamado a la afición para que apoyen al equipo en este importante duelo. «La afición siempre influye de manera positiva, sobre todo cuando viene en masa. Es una motivación para los jugadores y un reconocimiento a su trabajo», concluyó, reflejando la importancia del respaldo del público en este tipo de encuentros decisivos.
Este partido no sólo representa una oportunidad para el Real Jaén de acercarse a la permanencia, sino que también servirá como un reflejo del compromiso del equipo y su conexión con los seguidores, clave para el desarrollo del club en la presente temporada.
