El Real Jaén CF se encuentra actualmente bajo el análisis de sus servicios jurídicos debido a un requerimiento prejudicial emitido por Mediapro. Esta situación surge a raíz de la decisión del Tribunal Supremo, que ha validado el acuerdo que vincula a la Agencia Estatal de la Administración Tributaria (AEAT) con el club por un impago que asciende a aproximadamente 1,1 millones de euros. Mediapro ha solicitado iniciar negociaciones para evitar la implementación de «acciones civiles» que puedan derivarse de esta situación.
En 2013, el Real Jaén CF se encontraba en medio de un concurso de acreedores, momento en el cual logró un acuerdo con la AEAT para fraccionar el pago de una deuda reconocida de 1.780.368,81 euros. Dicha operación fue aprobada debido a que el club proporcionó ciertas garantías, incluyendo los ingresos esperados por derechos televisivos que Mediapro se comprometió a pagar. Entre 2013 y 2014, estos ingresos alcanzaron casi 2,3 millones de euros, lo que convirtió a Mediapro en el «avalista» de la deuda, obligándola a asumir el costo en caso de impago por parte del club.
La falta de pago de esta deuda llevó a la AEAT a iniciar un procedimiento de derivación de responsabilidad tributaria en octubre de 2017, el cual se formalizó a finales de noviembre de ese mismo año. Como resultado, Mediapro se vio obligada a cubrir de manera «subsidiaria» un importe de 1.159.040,74 euros, que continuaba pendiente. Este acuerdo fue ratificado por varias instancias, incluyendo el Tribunal Económico Administrativo Central y la Audiencia Nacional, así como por el Tribunal Supremo, lo que confirma la firmeza de la decisión sin posibilidad de recurso.
En este contexto, Mediapro ha señalado que «obviamente, el único responsable de que la Deuda Privilegiada no fuera sufragada en los términos acordados es el Real Jaén CF, que recibió el pago de Mediapro y no lo destinó al pago de la Deuda Privilegiada». Este pronunciamiento implica que los miembros del órgano de administración que estaban en funciones en ese periodo son los responsables finales. Además, Mediapro no solo busca el reintegro del importe por el que es considerado tributariamente responsable, sino que también reclama los honorarios de sus asesores legales y los costes asociados a las garantías que se ofrecieron para evitar el pago de la deuda tributaria.
Consecuentemente, Mediapro ha propuesto un calendario de reuniones a llevar a cabo del 11 al 13 de mayo para discutir las posibles soluciones a esta complicada situación. Este desarrollo no solo podría tener implicaciones financieras significativas para el Real Jaén CF, sino que también pone en relieve la compleja relación entre el club y las entidades con las que ha negociado en el pasado.
La situación actual del Real Jaén CF es un recordatorio de la fragilidad que enfrentan muchas entidades deportivas en cuanto a la gestión de sus finanzas. A medida que las discusiones avanzan, se espera que se tomen decisiones clave que determinen el rumbo del club y su capacidad para hacer frente a sus obligaciones. La comunidad deportiva de la región estará atenta a la evolución de este conflicto y a las posibles repercusiones que pueda tener para el equipo y su futuro.



























