Andalucía ha alcanzado un nuevo récord en la atracción de inversión extranjera directa, cerrando el año 2025 con un total de 1.364,14 millones de euros, de acuerdo a los datos proporcionados por el Ministerio de Economía, Comercio y Empresa y recopilados por la Junta de Andalucía. Esta cifra refleja un notable incremento del 40,5% en comparación con 2024, donde se registraron 970,97 millones, superando en un 10% el máximo anterior que databa de 2010.
Este avance consolida a la comunidad autónoma en niveles no vistos desde el inicio de los registros en 1993. Sin embargo, es importante mencionar que el comportamiento de la inversión extranjera suele ser irregular, ya que puede verse influenciado por grandes operaciones que alteran el volumen total de inversión en un año específico. Varias fuentes del ámbito económico han indicado que este tipo de evolución puede estar ligada a la entrada de uno o varios proyectos significativos, lo que puede distorsionar la percepción de la situación inversora a lo largo del año.
La consejera de Economía, Hacienda, Fondos Europeos y Diálogo Social, Carolina España, ha valorado estas cifras como un reflejo del sólido posicionamiento de la comunidad en el ámbito inversor. En sus declaraciones, destacó que «Andalucía es hoy un espacio seguro y atractivo para la inversión empresarial porque hay estabilidad y hay seguridad jurídica, política y presupuestaria».
En comparación con el contexto nacional, la consejera subrayó que España ha experimentado una caída media del 21,8% en la inversión extranjera directa en 2025, pasando de 39.351 millones de euros a 30.764 millones. Este contraste pone de relieve el éxito de las políticas implementadas en Andalucía en un momento en el que otras regiones enfrentan retrocesos significativos.
El Gobierno andaluz ha estado promoviendo una «transformación económica» en la que el tejido empresarial tiene un rol fundamental. La consejera enfatizó que «lo mejor que podemos hacer como Administración es allanar el camino para que las empresas puedan seguir creciendo y avanzando». Para lograr esto, entre las medidas adoptadas se encuentran la reducción de trabas burocráticas y la creación de instrumentos como la Unidad Aceleradora de Proyectos y la Agencia Andalucía Trade, destinados a facilitar el establecimiento y expansión de empresas en la región.
Finalmente, la consejera ha vinculado el éxito de estos resultados con otros indicadores económicos. Según sus afirmaciones, el crecimiento superior a la media, las mejoras en el empleo y el aumento de las exportaciones refuerzan la idea de que «la manera de hacer política del Gobierno de Andalucía funciona». Esta perspectiva optimista sugiere un futuro favorable para la comunidad en términos de inversión y desarrollo económico, lo que podría tener un impacto positivo en la creación de empleo y en la calidad de vida de sus ciudadanos.
