El turismo se ha convertido en un pilar fundamental para la economía andaluza, con un crecimiento estimado del 6,58% para el año 2025, alcanzando un total de 14,4 millones de turistas. Este aumento también se refleja en el gasto, que se prevé será de 20.075 millones de euros, de acuerdo con los datos proporcionados por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Esta tendencia positiva no solo impacta en la economía, sino que también tiene repercusiones en el empleo, consolidando a Andalucía como la comunidad con el mayor crecimiento en el sector de la hostelería en España.
El consejero de Turismo y Andalucía Exterior, Arturo Bernal, inauguró recientemente el Foro Nacional de Hostelería en Málaga, un evento que resalta la importancia de este sector, considerado un “embajador de nuestra forma de vivir” frente al turismo. En su intervención, Bernal explicó que la temporalidad en el sector ha disminuido, pasando de ser cuatro de cada diez contratos temporales en 2019 a solo dos de cada diez en la actualidad, lo que representa una reducción de 20 puntos en estabilidad laboral.
Los datos revelan que el 76% de los empleados en hostelería son españoles, situando a Andalucía en una posición destacada en comparación con otras comunidades autónomas, como Extremadura y Asturias, que superan este porcentaje. A pesar de que un 24% de la fuerza laboral en este sector proviene del extranjero, con un 18,7%% de trabajadores extranjeros y un 5,1%% con doble nacionalidad, la mayoría de los ocupados son de origen autóctono. Esto subraya el compromiso de Andalucía por crear un entorno laboral inclusivo y diversificado.
El consejero Bernal destacó que, con más de 300.000 personas empleadas en la hostelería, la comunidad ha visto un incremento del 10,3%% en la ocupación de este sector en 2025. «Hoy más del 83%% de las personas que trabajan en actividades turísticas en Andalucía son asalariadas, lo que indica un crecimiento más rápido que nunca», afirmó. Este progreso es especialmente significativo en un contexto donde la estabilidad laboral es un tema crucial para el desarrollo social y económico de la región.
En su análisis, Bernal enfatizó que Andalucía no solo compite por volumen, sino que busca diferenciarse por valor, profesionalización, talento y experiencia. «Cada bar y cada restaurante se convierte en una embajada de nuestra cultura», subrayó, resaltando la importancia de presentar la gastronomía local como una experiencia única para los visitantes. De este modo, cada plato típico se transforma en una carta de presentación de la calidad y riqueza cultural de Andalucía.
El plan de ayudas Pymetur, que incluye por primera vez a la hostelería como beneficiaria, permitirá a los establecimientos registrados recibir hasta 200.000 euros para proyectos que mejoren la accesibilidad y se adapten a la sostenibilidad climática. Estas medidas están alineadas con los esfuerzos de la Consejería de Turismo por aumentar la competitividad y promover el sector de manera integral.
Finalmente, los datos del INE indican que Andalucía ha experimentado un notable aumento en los ingresos turísticos, convirtiéndose en la segunda comunidad autónoma con mayor crecimiento en este ámbito. El gasto medio por turista ha ascendido a 1.388 euros, lo que eleva el gasto diario a 177 euros. En total, 14.466.171 turistas visitaron la comunidad, lo que refuerza la relevancia del turismo como motor económico de la región.
