Andalucía ha logrado mantener su deuda pública en 2025 en cifras que son 2 puntos porcentuales inferiores a la media nacional, en un contexto donde el crecimiento de los pasivos está en aumento a nivel estatal. Según datos recientes proporcionados por el Banco de España, la comunidad andaluza finalizó el cuarto trimestre del año pasado con una deuda total de 40.721 millones de euros, lo que representa un 18,1% de su Producto Interior Bruto (PIB) regional.
Esta situación coloca a Andalucía en una posición favorable en comparación con otras comunidades autónomas, que presentan una ratio media de deuda que asciende al 20,2% del PIB. La autonomía se mantiene, por lo tanto, 2,1 puntos porcentuales por debajo de este promedio, lo que evidencia su capacidad para resistir las tensiones financieras que afectan a otras regiones.
A pesar de que la deuda absoluta experimentó un ligero aumento interanual del 0,47%, la gestión a lo largo del año 2025 muestra signos de estabilización. En el segundo trimestre del año, la deuda andaluza alcanzó su pico, sumando 41.442 millones de euros, lo que equivalía al 19% del PIB. Sin embargo, en el último trimestre del año, Andalucía logró reducir sus pasivos en más de 700 millones de euros.
Es relevante mencionar que la deuda de la comunidad andaluza representa apenas el 11,9% del total de la deuda acumulada por todas las comunidades autónomas, que se sitúa en 341.642 millones de euros. Mientras que otras regiones, como la Comunidad Valenciana y Murcia, superan con creces los límites de referencia, Andalucía se mantiene en un nivel prudente, lejos de los niveles de riesgo financiero.
A nivel nacional, la deuda de las Administraciones Públicas cerró 2025 en 1,698 billones de euros. Aunque esta cifra total aumentó un 4,8% interanual, el crecimiento del PIB ha permitido que la ratio relativa se reduzca hasta el 100,7%, el nivel más bajo desde 2020. Sin embargo, a pesar de esta tendencia a la baja, el Gobierno ha tenido que ajustar sus previsiones debido a la influencia de factores externos, como la guerra en Irán y las medidas económicas adoptadas en respuesta a crisis sucesivas. El objetivo del 60% que marca Bruselas parece aún un horizonte distante, sin previsiones de cumplimiento antes de 2041.
En otro ámbito, el informe del Banco de España también ha hecho hincapié en una señal de alerta en el sistema de protección social. La deuda asociada a las Administraciones de Seguridad Social sufrió un incremento del 7,9%, alcanzando los 136.179 millones de euros. Este aumento se debe principalmente a los préstamos que el Estado central debe conceder a la Tesorería General para subsanar su desequilibrio presupuestario, lo que continúa presionando las cuentas públicas globales.





























