El Observatorio Económico de Andalucía (OEA) ha realizado proyecciones sobre el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) en la región, anticipando un aumento del 2,0% en 2026. Esta cifra es inferior en tres décimas a la estimación nacional, pero muestra un crecimiento considerable respecto al 1,2% previsto para la zona euro.
Andalucía se encuentra en un proceso de normalización del crecimiento tras el rebote excepcional de los años anteriores, y se estima que su PIB alcanzará un nivel un 12% superior al de 2019 hacia finales de 2026. Esta tendencia resalta la capacidad de la región para adaptarse y consolidar su economía tras los desafíos recientes.
El Indicador Sintético de Actividad de Andalucía (IOEA) indica que en el cuarto trimestre de 2025 se registró un crecimiento del 0,7% intertrimestral. Este dato sugiere que la economía andaluza mantiene un sendero expansivo, evidenciado por un incremento interanual del 2,8%. Este crecimiento supera en dos décimas al general de España, que se sitúa en un 2,6%, reafirmando el diferencial positivo de la comunidad. Así, la tasa de crecimiento andaluza para 2025 se encuentra en un 3,1%, tres décimas más que la media nacional.
Esta evolución económica pone de manifiesto una resiliencia estructural que permite a Andalucía enfrentar una realidad internacional compleja. Sin embargo, el éxito a medio plazo dependerá en gran medida de la capacidad de la región para abordar problemas como la escasez de vivienda y la falta de mano de obra cualificada. Además, será crucial transformar el impulso proporcionado por la defensa y los fondos europeos en aumentos permanentes de productividad.
A pesar de estos avances, se prevé que el impacto del temporal de finales de enero y principios de febrero tenga un efecto significativo en el crecimiento económico del año en curso. Aunque en este momento es complicado determinar la magnitud de dicho impacto, es un factor a tener en cuenta en las proyecciones futuras.
