El concepto de «Deep Work», que se traduce como trabajo de profundidad, ha sido el eje central de la nueva propuesta de AOVEland, presentada el pasado viernes en FITUR. Este espacio, denominado La Cripta, se ha diseñado como un refugio que busca fomentar la reflexión, las conversaciones significativas y la toma de decisiones estratégicas, todo ello en un entorno con una identidad propia. AOVEland se aleja de la cultura de la prisa y de eventos en serie, ofreciendo un lugar donde la concentración vuelve a ser protagonista.
La presentación, que tuvo lugar en el stand de Andalucía en la feria, dejó clara la distinción de La Cripta frente a otros espacios convencionales: no se trata de un simple auditorio ni de un salón de celebraciones, sino de un entorno inmersivo pensado para crear experiencias significativas en el ámbito profesional. El objetivo es que el trabajo corporativo trascienda la mera formalidad y se convierta en una herramienta de transformación real.
La narrativa presentada resalta que La Cripta es “un lugar para desconectar del ruido y conectar con lo importante”, reflejando así la cultura del olivar y la esencia de Jaén, que aboga por el tiempo lento y la autenticidad. Este enfoque convierte la experiencia en algo que supera lo habitual en eventos corporativos, donde el espacio se convierte en un componente activo de la comunicación y no solo en un mero apoyo logístico.
Durante el evento, se hizo evidente que AOVEland está dirigido a audiencias estratégicas que valoran los aspectos únicos que ofrece. Entre estos públicos se encuentran directivos, departamentos de innovación y recursos humanos, así como empresas que buscan incentivos de alta calidad y agencias especializadas en MICE (Meetings, Incentives, Conferences and Exhibitions).
Además, La Cripta se presenta como un atractivo para marcas premium y gourmet, así como para entidades que buscan un formato diferente para sus encuentros y presentaciones. La propuesta incluye la creación de un recorrido a medida que incorpora elementos del entorno, como el olivar y la almazara, que enriquecen la experiencia global.
Un aspecto destacado de la presentación fue la clara visión de AOVEland para el segmento corporativo, que no se limita solo a la renta de un espacio, sino que busca ofrecer un conjunto de recursos adaptados a las necesidades específicas de cada cliente. La Cripta se integra en un marco que facilita la creación de eventos de alto valor, desde showrooms sensoriales hasta dinámicas de formación y team building.
La oferta presentada incluye diversas modalidades de Packs La Cripta, que están organizadas en tres niveles: Basic, Silver y Gold. Estos packs combinan el uso del espacio con experiencias relacionadas con AOVEland, como visitas a la almazara y catas de aceite de oliva virgen extra. Cada pack incluye una botella de AOVE personalizada, diseñando así un recuerdo corporativo que busca fortalecer la fidelización con los clientes.
Por último, se introdujo el Club AOVEland, una comunidad exclusiva que sigue la experiencia vivida en La Cripta. Bajo el lema «No se compra, se accede», este club ofrece ventajas y packs exclusivos, así como fórmulas de regalo corporativo, reforzando así el vínculo emocional con quienes han disfrutado de AOVEland.
La Cripta es parte del ecosistema de AOVEland, un proyecto singular de oleoturismo promovido por el Grupo Oleícola Jaén, empresa familiar que data de 1982 y que se ubica en Baeza. Incorporando una visión moderna y auténtica, AOVEland se ha consolidado como un referente en experiencias relacionadas con el AOVE, avalado por premios como el Premio Internacional Expoliva al Oleoturismo. Con esta propuesta innovadora, AOVEland ha llevado a FITUR un mensaje que se alinea con la nueva demanda del turismo corporativo, donde el impacto y la emoción son tan importantes como el programa en sí.
