Ayesa Digital ha iniciado acciones para salvaguardar a sus clientes ante los desafíos de ciberseguridad que plantea la llegada de la computación cuántica. La rápida evolución de la inteligencia artificial y la automatización subraya la importancia de contar con una infraestructura de confianza que soporte identidades, software, servicios y flujos de datos. En este nuevo contexto, la propuesta de la empresa se centra en la combinación de arquitectura, resiliencia, evaluación de riesgos y preparación práctica, tanto para empresas como para administraciones públicas.
Álvaro Fraile, director global de servicios de ciberseguridad de Ayesa Digital, resalta que la ciberseguridad ha evolucionado de una protección centrada en infraestructuras a la defensa de operaciones, reputación y continuidad del negocio. Con el tiempo, ha surgido una nueva preocupación en las organizaciones más avanzadas: la validez de la base de confianza digital actual en los próximos 10 o 15 años.
Este tema ha dado lugar a un debate crucial, denominado Quantum Safe, que ha trascendido el ámbito de la investigación y la criptografía especializada, para integrarse en las estrategias tecnológicas y la resiliencia operativa a largo plazo. Fraile enfatiza que abordar esta cuestión es esencial para la planificación y ejecución ordenada dentro de las organizaciones. Esto implica realizar un inventario de dependencias, analizar la exposición, identificar activos críticos y revisar sistemas heredados.
Ayesa Digital se posiciona como un referente en este ámbito, enfocándose en la ciberseguridad cuántica no como una posibilidad distante, sino como una necesidad lógica en la evolución de la estrategia de confianza digital. La empresa no solo tiene la capacidad técnica para entender el desafío, sino que también se dedica a trasladarlo al ámbito práctico y operativo de sus clientes.
A medida que muchas empresas aún ven esta conversación como algo abstracto, Ayesa Digital la está incorporando a un enfoque más amplio que incluye resiliencia y arquitectura segura. Según Fraile, esto refleja una potente capacidad corporativa, que permite a la compañía adelantarse a los debates que redefinirán la confianza digital en los próximos años.
La transición hacia una era postcuántica no solo afectará a los algoritmos, sino que también impactará en certificados, firmware, identidades de máquina y software firmado, así como en sistemas heredados y en la dependencia de terceros. En este sentido, la próxima gran diferenciación entre las empresas tecnológicas no será quién realiza mejor las tareas actuales, sino quién es capaz de anticipar cambios estructurales en la confianza digital.
Ayesa Digital, con más de 11.000 profesionales y una facturación cercana a 600 millones de euros, se ha consolidado como una de las cinco principales empresas del sector en España. Se especializa en diseñar, integrar y operar plataformas digitales que soportan grandes corporaciones y administraciones públicas, ayudándolas a transformar su tecnología en una ventaja competitiva sostenible.
Con su experiencia en proyectos de inteligencia artificial y tecnologías avanzadas, Ayesa Digital se encuentra en una posición privilegiada para guiar a las organizaciones hacia un futuro seguro y resiliente, asegurando que estén preparadas para los desafíos del mañana.