La situación del sector olivarero en la provincia de Jaén ha sido objeto de preocupación en los últimos días. Según un informe de Cooperativas Agro-alimentarias, el impacto de las recientes borrascas ha dificultado alcanzar la estimación inicial de producción de 475.000 toneladas de aceite de oliva. Actualmente, se estima que la recolección podría situarse en un máximo de 400.000 toneladas, lo que pone de manifiesto la gravedad de la situación.
Una de las principales incógnitas radica en la cantidad de aceituna que se ha perdido, sobre todo de la variedad picual. El mal tiempo ha provocado que muchas aceitunas sean arrastradas, se queden enterradas en barro o queden afectadas por el crecimiento de hierbas, lo que significa que una proporción significativa no será recuperable. Además, el acceso a muchas fincas sigue siendo complicado, lo que impide realizar una evaluación precisa de los daños.
En términos de recolección, el informe también destaca que la situación en España es desigual. A nivel nacional, se está trabajando con una estimación de recogida que se sitúa entre el 70 y el 76 por ciento del aforo inicial de 1.372.000 toneladas, con algo más de 1.044.000 toneladas ya recolectadas. Sin embargo, en las regiones más productivas, como Andalucía, la situación es más crítica, con un avance en la recolección notablemente inferior.
Particularmente en Jaén, solo se ha alcanzado aproximadamente el 61 por ciento de lo proyectado, mientras que en Córdoba está cerca del 67 por ciento y en Granada ronda el 68 por ciento. Esa disparidad en el progreso de la cosecha se debe, en gran medida, a las lluvias intensas que han afectado de manera desproporcionada a algunas zonas.
A pesar de estos desafíos, las salidas de aceite de oliva al mercado han mantenido un ritmo constante, con una demanda sólida. En este inicio de campaña, la disponibilidad de aceite de oliva procedente de Túnez ha influido en el comercio, pero se observa que tanto este origen como los aceites de mayor calidad se están agotando rápidamente.
Por otro lado, el retraso en la recolección y la caída de aceitunas al suelo podrían tener repercusiones en la calidad media de las aceitunas que aún están pendientes de recoger. En este contexto, desde Cooperativas Agro-alimentarias de Jaén se hace un llamado a las administraciones para que consideren ayudas y soluciones para hacer frente a los problemas derivados de los daños en los campos.
La situación, marcada por las inclemencias meteorológicas, exige soluciones efectivas y rápidas para minimizar el impacto en un sector que es fundamental para la economía de Andalucía y, en particular, de la provincia de Jaén. Se espera que, a medida que se avance en el acceso a las fincas y se pueda realizar una evaluación más precisa, se tomen las decisiones necesarias para apoyar a las empresas afectadas.
