La cerveza Cruzcampo, un símbolo en Andalucía, celebra más de 120 años de historia, siendo una parte esencial de la cultura del Carnaval gaditano. En esta ocasión, la marca ha invitado a la fotógrafa Cristina García Rodero a capturar la esencia de estas festividades a través de su lente en Cádiz, lo que representa una oportunidad única para ella, ya que regresa a este evento tres décadas después de su última visita.
Cristina García Rodero, reconocida internacionalmente por su labor en la fotografía documental, ha sido premiada en múltiples ocasiones, incluyendo el Premio Nacional de Fotografía en 1996. A sus 76 años, continúa activa en el mundo del arte, explorando y documentando tradiciones y celebraciones en diferentes partes del mundo. Su reciente colaboración con Cruzcampo es más que un trabajo; es una forma de volver a conectar con su historia y las raíces del Carnaval, un evento que ha cambiado, pero cuya esencia permanece intacta.
En su trayectoria, García Rodero ha capturado imágenes de carnavales en diversas partes del mundo, desde Bulgaria hasta México, pero su conexión con Cádiz es especial. Este es su tercer encuentro con el Carnaval gaditano, después de haberse sumergido en sus celebraciones en 1983 y 1993. “Cádiz es sabiduría y sentido del humor. La esencia de lo que viví entonces sigue presente”, comenta la fotógrafa, resaltando la importancia de la comunidad y la unión en estas festividades. Para ella, lo que realmente importa es la complicidad de la gente que se reúne para compartir alegría, más allá de los disfraces o la belleza superficial.
Durante el pasado fin de semana, García Rodero trabajó discretamente en la captura de imágenes que reflejan el vibrante ambiente del Carnaval, enfocándose en los Tinglaos itinerantes de Cruzcampo, donde la celebración se vive intensamente en las calles. La marca ha documentado su proceso a través de material adicional, que muestra a la artista inmersa en la experiencia del Carnaval, interactuando con los asistentes y disfrutando del ambiente festivo.
Su obra ha sido exhibida en museos y galerías a nivel mundial, destacándose por su capacidad de conectar con el espectador. Desde Cruzcampo afirman que la mirada de García Rodero es única y tiene el poder de capturar momentos auténticos que preservan la esencia de tradiciones como el Carnaval. Su trabajo no se limita a la fotografía; es un tributo a la identidad y la cultura de los pueblos que ha documentado.
La importancia de su labor en comunidades pequeñas también se hace evidente, pues el Carnaval ha sido históricamente un símbolo de libertad y expresión que ha enfrentado prohibiciones. “Las fiestas de la libertad han renacido, conscientes de que son nuestras raíces y parte de nuestra historia”, afirma García Rodero, destacando la evolución de estas tradiciones en un contexto social que ha cambiado significativamente.
Cruzcampo no solo es una marca de cerveza, sino que también representa una rica tradición cervecera en Andalucía. Fundada en 1904, ha sabido adaptarse y evolucionar, ofreciendo una variedad de cervezas que se ajustan a los gustos de los consumidores contemporáneos. Desde su emblemática Cruzcampo Especial hasta opciones sin gluten y de bajo contenido alcohólico, su portafolio refleja la diversidad y calidad que caracteriza a esta marca.
La colaboración de García Rodero con Cruzcampo subraya la intersección entre el arte y la tradición, mostrando cómo la fotografía puede servir como un medio para preservar y celebrar la cultura. A medida que se desarrollan las festividades, las imágenes capturadas por la artista ofrecerán una ventana a la rica tapestry de vivencias y emociones que definen el Carnaval de Cádiz, asegurando que estas historias perduren en el tiempo.





























