Vas circulando con normalidad y, de repente, el neumático falla. Es una escena común y siempre incómoda, pero ahora tiene un componente legal que muchos conductores aún desconocen. Desde el 1 de enero es obligatorio señalizar el vehículo con la baliza V-16 en caso de avería o incidente en la carretera.
La Dirección General de Tráfico lo ha dejado claro. Su director, Pere Navarro, ha advertido que si un conductor se detiene y no coloca la baliza V-16, será denunciado, ya que así lo establece la ley vigente. No se trata de un periodo de adaptación ni de una recomendación: la obligación ya está en vigor.
Pero la baliza no es el único elemento que la normativa exige llevar en el coche. Hay otro requisito que suele pasar más desapercibido y que también puede acarrear sanciones.
La obligación que muchos olvidan: rueda o kit antipinchazos
La legislación española obliga a los conductores a llevar un sistema que permita continuar la marcha tras un pinchazo. Puede ser una rueda de repuesto, una rueda de uso temporal o “galleta” o un kit antipinchazos.
Así lo recoge el Reglamento General de Circulación, que establece que los vehículos deben contar con una rueda completa de repuesto o una alternativa equivalente, junto con las herramientas necesarias para su utilización. En el caso de sistemas alternativos, el conductor deberá respetar las limitaciones propias de cada solución.
En otras palabras, el coche no puede circular sin ninguna opción para afrontar un pinchazo. Debes asegurarte de que tu vehículo dispone de al menos una de estas alternativas.
Por qué muchos coches ya no llevan rueda de repuesto
En los modelos más nuevos, la rueda de repuesto ha desaparecido casi por completo. Los fabricantes argumentan motivos como la reducción de peso para mejorar la eficiencia, el ahorro de espacio o la reducción de costes de fabricación.
La solución habitual en estos casos es el kit de reparación antipinchazos. Este sistema suele incluir un sellador líquido, un compresor y las herramientas necesarias para realizar una reparación temporal.
El sellador se introduce en el neumático y crea una barrera interna que permite seguir circulando durante un trayecto limitado. No es una reparación definitiva, pero sí es válida legalmente como sistema alternativo.
La sanción: hasta 200 euros y posible inmovilización
No llevar una rueda de repuesto, una rueda temporal o un kit antipinchazos puede suponer una multa de hasta 200 euros. Además, si el vehículo sufre una avería y carece de este material, puede ser inmovilizado al considerarse un riesgo para la seguridad vial.
La combinación es clara: baliza V-16 obligatoria para señalizar y sistema de reparación obligatorio para poder continuar la marcha. Dos elementos que muchos conductores no revisan hasta que ya es demasiado tarde.
Antes de salir a la carretera, conviene comprobar que el coche cumple con ambos requisitos. Un simple pinchazo puede convertirse en algo más que una molestia si no se lleva lo que la ley exige.





























