La construcción de una residencia para personas mayores en Bailén, situada en la provincia de Jaén, se encuentra actualmente detenida debido a la actuación de la empresa encargada de la obra. Esta situación se ha visto agravada por un derrumbe parcial que ocurrió el pasado 24 de febrero, momento en el que la edificación ya debía haber sido completada. El Ayuntamiento de Linares decidió mantener silencio durante las semanas posteriores a este incidente, justificándolo por la necesidad de recopilar toda la información relevante antes de comunicarla a la población.
El alcalde de Bailén, Luis Mariano Camacho, junto a la concejala de Urbanismo, María Torres, expuso en una reciente conferencia que la obra, mayoritariamente financiada por una subvención de la Junta de Andalucía proveniente de fondos europeos, había sido adjudicada a la empresa Grulop. Esta firma presentó una oferta que reducía el coste inicial de 4.071.000 € a 3.500.000 €, además de acortar el plazo de finalización de la obra hasta el 17 de febrero del presente año, fecha que ya se ha superado.
Sin embargo, después de la firma del contrato en junio de 2025, Grulop no inició los trabajos durante tres meses, lo que llevó al Consistorio a exigir reiteradamente el comienzo de las obras. Posteriormente, la empresa comenzó a expresar su desacuerdo con el proyecto y solicitó un incremento del 35 por ciento sobre el presupuesto adjudicado, lo que equivalía a 1.246.000 € adicionales. Camacho calificó esta situación de “totalmente inaceptable”, señalando que, a pesar de haber presentado una baja en su oferta, ahora pretendía aumentar el coste sin justificación. Los técnicos municipales, así como la Corporación, se opusieron firmemente a esta solicitud.
El conflicto se intensificó, con el Ayuntamiento exigiendo la ejecución de la obra mientras Grulop seguía presentando escritos sobre su desacuerdo. Aunque la empresa no cuestionó la fiabilidad estructural del edificio, insistió en sus demandas relacionadas con instalaciones y servicios. Ante precios contradictorios, el Consistorio propuso una modificación del proyecto que incluía un incremento del 7,81 por ciento, muy por debajo del 35 por ciento que exigía la empresa, que nunca aceptó esta propuesta.
En este contexto, el 27 de enero se inició un expediente de penalización contra Grulop, que conllevó una multa de 229.000 € por el escaso avance de las obras. El colapso parcial de la estructura el 24 de febrero llevó a los técnicos municipales a ordenar la paralización de los trabajos por razones de seguridad. En vista de la falta de confianza en la empresa, el Consistorio está en proceso de disolver el contrato.
Además, se ha solicitado un informe técnico a Cemosa para evaluar el estado actual del edificio, dado que se han producido nuevos colapsos. Este informe será determinante para decidir si es viable reparar la estructura o si será necesario demolerla por completo. Mientras tanto, el Ayuntamiento ha solicitado a la Junta de Andalucía una ampliación del plazo de ejecución, que actualmente está programado para junio de 2026, debido a las «circunstancias excepcionales» que han surgido.
Camacho también ha anunciado acciones para reclamar daños y perjuicios a la empresa adjudicataria, subrayando que «no podemos quitar a los bailenenses 1,2 millones de euros por el capricho de una empresa». El alcalde ha reafirmado su compromiso de que la residencia para mayores en Bailén será una realidad, ya sea para 2026 o 2027, con recursos propios o mediante la solicitud de compensaciones a Grulop. «Es un compromiso de todos los concejales de esta Corporación. Estamos trabajando unidos, sin hacer política y sin hacer ruido, porque nuestros mayores lo merecen y lo necesitan», concluyó el regidor.
