La agricultura andaluza se enfrenta a un largo camino de recuperación tras los destrozos provocados por el río atmosférico que ha azotado a la región en las últimas semanas. Las pérdidas en las cosechas son alarmantes, con frutos arruinados en el suelo y parcelas inundadas que requerirán un tiempo considerable para su restauración. Además, muchos invernaderos han quedado seriamente dañados.
El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, admitió durante una reciente visita a Andalucía que los daños causados por el temporal son más severos de lo que se había contemplado inicialmente. La mayoría de los cultivos, que van desde los frutos rojos hasta los cítricos y el olivar, han sufrido las consecuencias de las intensas lluvias, que aunque eran esperadas por los agricultores tras años de sequía, han causado estragos en sus propiedades.
La intervención del sector agrario ha sido activa, ya que las organizaciones representativas han mantenido reuniones con las administraciones correspondientes para abordar la situación. Estos encuentros han incluido tanto al ministro Planas como a su homólogo en la Junta de Andalucía, Ramón Fernández-Pacheco, donde se han solicitado medidas para mitigar los efectos de las recientes borrascas.
Juan Luis Ávila, secretario general de COAG Andalucía, hizo hincapié en la necesidad de un “calendario concreto” que permita al sector conocer los plazos de resolución y el acceso a las ayudas económicas. “Entendemos la dificultad porque todavía se están evaluando los daños, pero necesitamos contar pronto con un paquete presupuestario concreto que nos permita saber hasta dónde podemos llegar”, afirmó Ávila.
Las administraciones han anunciado un plan de choque conjunto que incluye ayudas directas, inversiones de emergencia, flexibilización de trámites, líneas de financiación y análisis de las coberturas de los seguros para paliar los efectos del temporal. Este enfoque integral busca ofrecer un alivio a los agricultores que se enfrentan a una crisis inesperada.
Una de las propuestas más relevantes que ha surgido en estas discusiones es la reducción del número de peonadas requeridas para poder acceder a subsidios agrarios. Según información proporcionada por la Cadena SER, el Gobierno tiene previsto reducir de 35 a cinco el número de jornadas reales necesarias para aquellos que ya hayan recibido esta prestación en el año anterior. Para quienes no fueron receptores de la renta agraria, se requerirán al menos 15 peonadas para optar a dicho subsidio.
Esta medida será parte de un Real Decreto-ley que se aprobará en el Consejo de Ministros, el cual contempla varias acciones destinadas a mitigar las consecuencias de las borrascas. La reducción en el número de peonadas se aplicará a las solicitudes presentadas a partir de la entrada en vigor del decreto hasta el 31 de diciembre de 2026.
Las administraciones están afinando su primer paquete de medidas consensuadas con las organizaciones agrarias, que incluirán convocatorias de ayudas directas y un plan de emergencia para las infraestructuras que han sufrido daños significativos. Se prestará especial atención a los caminos rurales y sistemas de riego dañados.
También se está llevando a cabo un análisis de la cobertura de los seguros por parte de Agroseguro, dado que existen franquicias muy importantes que podrían afectar la recuperación de los cultivos. Además, se prevé la flexibilización de los procedimientos relacionados con la PAC, lo que podría agilizar el acceso a las ayudas.
El Ministerio está trabajando en mecanismos que faciliten la financiación para aquellos agricultores que necesiten acceder a créditos para reanudar sus actividades. Este enfoque buscará asegurar que los agricultores puedan sostener sus modelos de negocio incluso ante la adversidad que han traído las recientes borrascas.
Por último, las entidades agrarias destacan la importancia de establecer una estrategia a largo plazo para la recuperación del sector agrario, teniendo en cuenta que la situación actual podría disuadir a muchos trabajadores temporales que provienen de otros países, especialmente en la cosecha de frutos rojos. La colaboración entre las administraciones y los agricultores será vital para enfrentar los desafíos que se presenten en el futuro.





























