Desde la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca el 20 de enero de 2025, el sector del aceite de oliva en Andalucía y, en particular, en la provincia de Jaén, ha enfrentado diversos desafíos. En abril, el presidente estadounidense anunció la implementación de aranceles del 20% en un evento que denominó como el «Día de la Liberación». Sin embargo, el Tribunal Supremo de EE. UU. decidió hace menos de un mes suspender estas tarifas, lo que desató un nuevo escenario para los productores.
Recientemente, Trump hizo un anuncio significativo desde el Despacho Oval, declarando que «vamos a cortar todo el trato comercial con España». Esta decisión ha generado preocupación en el sector oleícola español, dado que Estados Unidos es el segundo mayor comprador de aceite de oliva del mundo, solo superado por Italia. Durante la campaña 24/25, el país norteamericano importó aceite por valor de aproximadamente 776 millones de euros, representando el 15,4% del total de las exportaciones según datos de Cooperativas Agroalimentarias.
El secretario regional de la Unión de Pequeños Agricultores (UPA), Jesús Cózar, expresó su cautela ante la situación actual, señalando que es necesario tomar este anuncio con prudencia y monitorear cómo evolucionará. Resaltó la importancia de las relaciones económicas entre ambas naciones y enfatizó que el consumo de aceite de oliva por parte de los estadounidenses sigue en aumento.
Por su parte, desde la Asociación de Jóvenes Agricultores (ASAJA), su representante Ricardo Serra advirtió que esta situación podría afectar no solo al aceite de oliva, sino también a otros productos agrícolas, incluyendo la aceituna de mesa. Serra subrayó que si estas relaciones comerciales se complican o se interrumpen, sería una noticia alarmante para el sector agrícola y para la economía en general.
Cooperativas Agroalimentarias de Andalucía también se ha manifestado al respecto. Su vicepresidente, Cristóbal Gallego, comentó que la inestabilidad causada por problemas geopolíticos podría derivar en un conflicto diplomático que afecte negativamente las exportaciones de aceite, restando competitividad a los productores andaluces.
El impacto de estos anuncios en el sector agrícola y oleícola es significativo, ya que la economía de muchas familias en la región depende de estas exportaciones. La comunidad agraria de Jaén ha mostrado su preocupación, anticipando que cualquier cambio en las políticas comerciales podría tener repercusiones en la producción y en los precios del aceite de oliva.
Con la atención centrada en la evolución de la situación, los agricultores y cooperativas están en la expectativa de cómo se desarrollarán las relaciones comerciales entre España y Estados Unidos. La incertidumbre actual plantea desafíos que podrían reconfigurar el panorama del sector oleícola en los próximos meses.
