El subdelegado del Gobierno de España en Jaén, Manuel Fernández, participó en la primera jornada titulada «Mujer Alma de Olivo: Raíces que lideran», que tuvo lugar en Arjona el pasado sábado. Durante el evento, Fernández resaltó la importancia del papel de las mujeres en el sector del aceite de oliva, subrayando su contribución histórica en tareas como la recolección de aceitunas y la gestión de explotaciones familiares.
Fernández destacó que, a pesar de sus significativas aportaciones, las mujeres han sido a menudo invisibles en esta industria. Según indicó, «la gran revolución pendiente del aceite de oliva no es tecnológica, ni comercial, ni siquiera agrícola, sino la integración real de las mujeres en el sector». Este reconocimiento es clave para el desarrollo y sostenibilidad del mismo.
En sus declaraciones, el subdelegado enfatizó que las mujeres están en una posición única para liderar cambios positivos que no solo mejoren los métodos de producción, sino que también favorezcan el respeto por el medio ambiente y la calidad del producto. «Ellas son capaces de llevar a cabo una transformación mejorando la forma de producir, apostando por la sostenibilidad, fomentando el respeto por el territorio e impulsando la calidad frente a la cantidad», añadió.
Fernández también mencionó que la integración de las mujeres en el ámbito agrícola puede dar lugar a una gestión más colaborativa y conectada con las comunidades. «Si queremos un sector más fuerte, más justo y más competitivo, necesitamos todo el talento disponible, y la mitad de ese talento ha estado históricamente infrautilizado», afirmó. Esta reflexión pone de manifiesto la necesidad de un cambio estructural en el que las mujeres ocupen un lugar central.
La jornada, que reunió a diversos actores del sector, se convirtió en un espacio de diálogo y reflexión sobre la situación actual de las mujeres en el mundo del aceite de oliva. Se trató de una iniciativa que busca no solo visibilizar sus aportaciones, sino también trabajar hacia una inclusión real que beneficie a toda la industria.
El mundo del aceite de oliva en Andalucía, y en particular en la provincia de Jaén, es vital para la economía local. La producción de este producto no solo representa una tradición cultural, sino también un motor económico significativo. Sin embargo, para que esta industria continúe prosperando, es esencial reconocer y potenciar el papel de las féminas en todas sus etapas.
En conclusión, la jornada «Mujer Alma de Olivo: Raíces que lideran» es un ejemplo de cómo se puede avanzar hacia una mayor equidad en un sector tan emblemático como el del aceite de oliva. La visión del subdelegado del Gobierno resuena con un llamado a la acción que podría transformar el futuro de una industria que, sin duda, tiene mucho que ganar al integrar a todas las voces en lugar de dejar a algunas en la sombra.



























