La situación económica de la provincia de Jaén ha sufrido un revés significativo en el mes de marzo, con una pérdida de 12.434 puestos de trabajo que contrasta con la tendencia positiva observada en el resto de Andalucía y España. Este descenso se traduce en más de 414 empleos eliminados diariamente, lo que ha sido documentado por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.
Los datos indican que el total de cotizantes a la Seguridad Social en Jaén se ha reducido a 243.747 en marzo, en comparación con 256.181 en febrero, lo que representa un descenso porcentual de aproximadamente el 4,8%. Este panorama plantea serias preocupaciones sobre la capacidad del modelo productivo de la provincia para generar empleos estables y de calidad.
Desde la Confederación de Empresarios de Jaén (CEJ) se señalizan factores críticos como la escalada de costes fiscales y salariales que afecta a las pequeñas y medianas empresas, que constituyen la mayoría del tejido empresarial en la región. Asimismo, se menciona la influencia negativa de la guerra de Irán, que ha incrementado los precios de la energía y ha causado incertidumbre en los mercados.
El sindicato UGT también ha destacado la urgencia de salvaguardar el poder adquisitivo de las familias trabajadoras ante la reciente subida de precios. En este sentido, han propuesto la inclusión de cláusulas de garantía salarial en los convenios colectivos para proteger a los trabajadores y sus familias.
En contraste, la situación laboral en Andalucía ha mostrado un crecimiento, con un incremento de 50.543 afiliados medios que ha llevado a un total de 3.558.969 cotizantes a la Seguridad Social, marcando un récord en la serie histórica desde 2004. Este aumento no se ha visto afectado por la incertidumbre internacional, evidenciada en la Semana Santa, que ha beneficiado a la hostelería y otros sectores.
La caída en el empleo en Jaén puede atribuirse principalmente al final de la campaña de recolección de aceituna. Las inclemencias del tiempo retrasaron la cosecha, lo cual afectó a muchas cuadrillas que normalmente habrían finalizado en febrero. Como resultado, los afiliados al régimen agrario han disminuido en 14.408 personas, lo que equivale a un descenso del 23% y agrava aún más la situación laboral.
Desde Comisiones Obreras se ha enfatizado la necesidad de diversificación económica y un impulso a la industria, así como el establecimiento de un plan específico para el empleo juvenil y medidas para controlar la temporalidad en la agricultura. El mercado laboral en Jaén se caracteriza por su alta estacionalidad, lo que lo hace vulnerable a las variaciones en las campañas agrícolas.
A pesar de los resultados negativos, hay algunos indicios positivos en sectores ajenos a la agricultura. Se ha registrado un aumento de casi 2.000 cotizantes más en el régimen general, con un total de 151.282 afiliados. Además, el número de autónomos ha crecido con 134 afiliados adicionales, alcanzando un total de 37.780.
La brecha de género en el mercado laboral también muestra un cambio. Aunque el número de mujeres afiliadas ha disminuido en aproximadamente 1.400, los hombres han enfrentado una caída mucho más drástica, con más de 9.000 empleos perdidos en el mismo período.
En cuanto al paro, el número de personas en busca de empleo ha aumentado en 58, llevando la cifra total a 33.316. Sin embargo, esta cifra es significativamente mejor que hace un año, mostrando una disminución de 4.557 parados, que se traduce en una caída del 12,03%, la mayor de Andalucía.
El debate político en torno a la situación laboral en Jaén ha comenzado a intensificarse. El secretario de Empleo del PSOE de Jaén, Raúl Martínez, subraya que la provincia está en la mejor situación laboral de las últimas dos décadas, mientras que el Partido Popular atribuye la reducción del desempleo a las políticas del presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno. Este contraste en análisis refleja la complejidad del escenario económico actual en Jaén.
A medida que se avanza hacia los próximos meses, el enfoque ahora debe centrarse en cómo afrontar estos desafíos específicos que enfrenta la provincia, especialmente en el contexto de un mercado laboral que sigue demostrando ser altamente volátil y dependiente de factores estacionales.
