En el mes de marzo, la provincia de Jaén ha registrado una caída notable en el empleo, siendo la única de Andalucía en experimentar esta tendencia negativa. En total, se han perdido 12.434 cotizantes a la Seguridad Social, lo que marca el tercer mes consecutivo con cifras desfavorables en cuanto a la afiliación laboral. Esta situación ha generado preocupación, ya que coincide con un contexto en el que la comunidad autónoma ha visto una disminución general del desempleo.
Durante marzo, 58 personas se sumaron a las listas del paro, lo que representa un incremento del 0,17% respecto al mes anterior. Así, Jaén se convierte en la única provincia andaluza con un saldo negativo, a pesar de que en la región en general se han contabilizado -8.836 desempleados. Comparando con el mismo mes del año anterior, el número de parados en la provincia ha descendido en 4.557 personas, lo que equivale a un -12,03%.
En términos sectoriales, el sector agrícola ha sido el más afectado, con 486 parados más. Esto se ha visto seguido por el colectivo de personas sin empleo previo, que ha aumentado en 54, y la industria, donde se han registrado 49 nuevos parados. Sin embargo, el sector servicios ha conseguido reducir el paro gracias a las contrataciones anticipadas relacionadas con la Semana Santa, con un descenso de 475 desempleados. Por su parte, la construcción ha experimentado una leve mejora con 56 parados menos.
La Confederación de Empresarios de Jaén ha expresado su inquietud sobre el comportamiento del mercado laboral en la provincia, el cual parece ajeno al crecimiento que muestra el empleo en el resto de Andalucía. El presidente de la CEJ, Bartolomé González, ha indicado que “las dificultades de nuestro modelo productivo para generar empleo estable y de calidad se ven agravadas por una sobrecarga de costes fiscales y salariales”, lo que deja a las empresas, especialmente a las pequeñas y medianas, con poco margen para operar.
González ha subrayado la necesidad de implementar medidas que otorguen estabilidad a la empresa para poder garantizar un empleo más sólido. En este sentido, también ha mencionado el impacto negativo que la guerra en Irán está teniendo sobre la economía local, manifestándose en el aumento de precios de la energía y la inflación, así como en la incertidumbre de los mercados, factores que complican aún más la situación de las empresas jiennenses.
La situación laboral en Jaén sigue siendo un tema urgente que requiere atención tanto a nivel local como regional. Las autoridades y organizaciones empresariales deben trabajar de manera conjunta para encontrar soluciones que favorezcan la creación de empleo y la estabilidad económica en una provincia que ha luchado históricamente con altos índices de desempleo. La capacidad de adaptación y la implementación de políticas efectivas serán cruciales en los próximos meses para revertir esta tendencia negativa.



























