La Cátedra Real Estate Alfil de la San Telmo Business School llevó a cabo una jornada académica centrada en el mercado inmobiliario de lujo y en el fenómeno de las branded residences. Este encuentro tuvo lugar con el objetivo de analizar cómo la marca ha evolucionado, pasando de ser un mero elemento estético a convertirse en un activo estratégico que puede aumentar el valor de los bienes hasta un 40%.
Entre los asistentes se encontraban representantes de firmas internacionales como Savills y Pininfarina, así como empresas locales del Triángulo de Oro. La sesión combinó una perspectiva global con un análisis financiero y una experiencia operativa que permitieron entender el lujo como un sistema integrado, más que como un simple producto.
La apertura estuvo a cargo de Louis Keighley y Sinéad Canning de Savills Londres, quienes compartieron su visión sobre el crecimiento del mercado de branded residences. Keighley subrayó que este sector ha pasado de estar centrado en los Estados Unidos a expandirse por Europa, Oriente Medio y Asia, señalando que “el branded residence no es una tendencia coyuntural, es una transformación estructural del segmento alto”. Además, aseguró que, en transacciones de alto volumen, la marca actúa como un mecanismo de confianza, proporcionando más que metros cuadrados; ofrece certidumbre al comprador.
Canning también destacó el papel de las marcas hoteleras en este crecimiento. Estas marcas son sinónimo de hospitalidad de lujo y estándares de servicio bien establecidos. “El componente reputacional es determinante”, afirmó, anticipando un crecimiento continuo en este tipo de desarrollos en los años venideros.
El evento se centró en la Costa del Sol, reconocida como un destino de lujo que compite con mercados consolidados como Miami o Dubái en aspectos como calidad de vida, clima y ecosistema residencial. En una mesa redonda moderada por José Félix Pérez-Peña de Savills España, Javier Nieto, CEO de Pure Living Properties, y Carlos Rodríguez, CEO de Sierra Blanca Estates Developments, discutieron sobre las expectativas del cliente de alto nivel. Acordaron que estos compradores no solo buscan calidad constructiva, sino tres elementos clave: seguridad, servicio y ausencia de problemas.
Nieto enfatizó que “el lujo en este segmento significa reducir fricción, delegar con tranquilidad y comprar tiempo”. Además, destacó que el perfil del comprador ha cambiado, y cada vez más personas no solo vienen de vacaciones, sino que deciden establecer su residencia principal o semipermanente en la región. Rodríguez añadió que el cliente ultra-prime es sumamente analítico y exige coherencia entre el precio, el producto y la experiencia ofrecida.
El bloque financiero del encuentro reunió a expertos del sector como Juan Jesús Serrano Gallardo del Banco Sabadell y José González Cañabate del Grupo Cosentino. Serrano explicó que el análisis de riesgo en el sector prime no puede limitarse a cifras financieras, y es fundamental considerar la calidad del promotor y la solidez del proyecto. Cañabate insistió en la importancia de mantener la reputación y alineación de intereses en la asignación de capital, afirmando que “la integridad del proyecto es tan relevante como la rentabilidad” en estos activos.
En esta línea, David Ventoso, CEO de Autonomy Capital, añadió que en operaciones de alto nivel, las variables no financieras, como la calidad del operador, juegan un papel crucial. “La experiencia física y la singularidad del activo son aspectos especialmente valorados por los inversores”, comentó. En conclusión, el bloque dejó claro que la financiación en el sector de lujo es más exigente y que la credibilidad de la marca puede reducir el riesgo y facilitar la estructura de las inversiones.
La jornada concluyó con una intervención de Javier Reviriego, director general de Valderrama y asesor del proyecto Four Seasons Marbella. Reviriego compartió su perspectiva sobre la creación de valor a lo largo del tiempo, enfatizando que “el valor de la marca se crea de manera sostenida, basado en la experiencia real del cliente”. Resaltó que en momentos de crisis, mantener los estándares y no alterar el posicionamiento es vital para proteger la reputación del activo.
El evento también dio la bienvenida a nuevas incorporaciones en el Consejo Asesor de la Cátedra, incluyendo el despacho de abogados EJASO y la inmobiliaria Vista Hermosa Villas. Al finalizar, se reafirmó que una marca respaldada por disciplina, coherencia y un proceso estructurado puede actuar como una infraestructura económica que amplifica el impacto del activo y de la región. La próxima cita de la Cátedra Real Estate Alfil está programada para abril, continuando con una agenda que busca consolidar su papel como analista del sector inmobiliario de calidad.
La Cátedra Real Estate Alfil tiene como objetivo reunir a profesionales del ámbito empresarial y financiero para abordar los desafíos del mercado inmobiliario, identificar tendencias y proponer estrategias viables que impulsen la economía local.





























