La Clínica Salas-Lluch, ubicada en Coria del Río, Sevilla, ha introducido un nuevo tratamiento para el dolor crónico y lesiones complejas que emplea tecnología de resonancia magnética terapéutica, conocida como MBST. Esta innovadora técnica es exclusiva de su centro en la capital sevillana y su área metropolitana, y se suma a casi dos décadas de experiencia en el campo de la fisioterapia avanzada.
El fisioterapeuta José Antonio Salas-Lluch, fundador de la clínica, subraya que su enfoque se basa en la combinación de fisioterapia de alta calidad, tecnología médica y un trabajo colaborativo entre diferentes especialidades, destinado a pacientes que a menudo llegan tras haber probado múltiples tratamientos sin éxito. “Buscamos ofrecer una alternativa que no solo alivie el dolor, sino que también ayude a la recuperación funcional”, afirma Salas-Lluch.
La metodología MBST actúa sobre la regeneración celular, estimulando los protones en las células afectadas. Esto permite que el tratamiento no solo se centre en mitigar los síntomas, sino que aborda las causas subyacentes del dolor. El especialista explica que “muchos de los problemas de dolor crónico están vinculados a tejidos que han perdido su capacidad de regeneración”. Así, al reactivar los procesos biológicos, los pacientes pueden experimentar una mejora notable en su calidad de vida, permitiendo que quienes llevan años sufriendo puedan, por fin, retomar su vida normal.
Este enfoque es particularmente efectivo para tratar condiciones como la artrosis, hernias discales y lesiones crónicas en huesos y articulaciones. Además, la clínica hace uso de métodos de diagnóstico avanzados que no requieren radiación, como Echolight y Spine 3D, para obtener un análisis detallado del estado de los tejidos y la biomecánica del cuerpo.
La oferta de la clínica abarca diversas áreas de especialización, incluyendo la Unidad de Columna, suelos pélvicos, pediatría y traumatología, lo que permite brindar un tratamiento integral a los pacientes. Este enfoque global es fundamental para aquellos que enfrentan lesiones complicadas o que requieren un seguimiento tras cirugías recientes.
Salas-Lluch resalta que uno de los grandes desafíos en la fisioterapia contemporánea es el tratamiento del dolor persistente. “Muchos pacientes creen que deben aceptar el dolor como parte de su vida, pero existen opciones terapéuticas que pueden mejorar su situación”, asegura. Aunque es conocido por tratar a deportistas de élite, su objetivo es ofrecer un tratamiento personalizado a cada caso que llega a la clínica.
“Desmitificar la idea de que hay que convivir con el dolor es una parte esencial de nuestro trabajo”, concluye el fisioterapeuta. Para él, lo más gratificante es observar la transformación de aquellos que llevan años padeciendo, logrando que retomen actividades cotidianas con normalidad.
Un aspecto clave que menciona Salas-Lluch es la importancia de “escuchar las señales del cuerpo”. Prestar atención a síntomas como dolor articular persistente, pérdida de movilidad o molestias al realizar deporte puede ser crucial para evitar que una lesión se convierta en un problema crónico. “Detectar estas señales a tiempo puede marcar la diferencia”, enfatiza.