La economía andaluza ha mostrado un crecimiento notable en el año 2025, superando la media nacional gracias a un incremento en la productividad industrial y en la inversión en servicios avanzados. Este avance fue detallado en un informe de la Consejería de Economía, Hacienda, Fondos Europeos y Diálogo Social, presentado recientemente en el Consejo de Gobierno. Según el documento, el Producto Interior Bruto (PIB) de Andalucía creció un 3,2%, cuatro décimas por encima de la media española, que se situó en un 2,8%.
El análisis resalta el liderazgo de Andalucía en el contexto económico español, lo que evidencia un fortalecimiento del modelo productivo regional. La industria andaluza registró un notable incremento del 9,6%, lo que contrasta con el crecimiento medio de la industria en el resto del país, que fue del 2,3%. Asimismo, las actividades profesionales, científicas y técnicas crecieron un 5,9%, también sobrepasando la media nacional.
Un aspecto clave de este crecimiento ha sido la inversión, que aumentó un 6,4%, doblando el crecimiento general del PIB. Este incremento elevó la proporción de inversión en el PIB hasta el 19,2%, el nivel más alto en quince años. Además, Andalucía ha atraído un volumen significativo de inversión extranjera productiva, alcanzando 1.090,8 millones de euros en los primeros nueve meses de 2025, la cifra más alta desde 2010.
La Junta de Andalucía destaca que el sector exterior ha sido fundamental para el buen desempeño económico de la región, posicionándose como la segunda comunidad autónoma con el mayor saldo positivo en la reubicación de empresas. En total, 78 sociedades decidieron establecerse en Andalucía durante el último año. Este dinamismo se refleja también en la creación de empleo, que ha aumentado un 3%, superando el crecimiento nacional, y alcanzando el máximo histórico en el número de ocupados.
Este crecimiento del empleo ha permitido una notable reducción de la tasa de paro, que se situó en el 14,7%, la más baja en dieciocho años. También se destaca la disminución de la tasa de desempleo entre los jóvenes, que alcanzó un descenso de 4,5 puntos en la población menor de 25 años. En el sector industrial, la tasa de paro se ubicó en un 3,9%, marcando un mínimo histórico.
El informe también señala que la creación de empleo ha superado la incorporación de nuevos activos al mercado laboral, lo que ha contribuido a la significativa reducción del número de parados. La Junta ha enfatizado que estos resultados son fruto de un clima empresarial favorable y de la estabilidad que ofrece Andalucía, lo que a su vez ha permitido un aumento en el número y tamaño de las empresas.
En concreto, el número de empresas registradas en la Seguridad Social alcanzó un máximo histórico de 270.842 al finalizar 2025, concentrando el 42% del crecimiento empresarial nacional. Este auge también se ve reflejado en las exportaciones andaluzas, que alcanzaron un valor de 40.433 millones de euros, posicionando a Andalucía como la tercera comunidad autónoma más exportadora, solo por detrás de Cataluña y Madrid.
El crecimiento de las exportaciones no energéticas, que aumentaron un 4,1%, fue un factor clave para este desempeño. A su vez, Andalucía registró un superávit comercial de 572,2 millones de euros, en un contexto donde España en su conjunto presenta un déficit en su balanza comercial. Estos resultados positivos se han desarrollado en un entorno de inflación moderada, cerrando el año en un 2,8%, ligeramente por debajo de la media nacional.
La Junta de Andalucía valora que este crecimiento ha sido posible gracias a condiciones económicas favorables y ha contribuido a la recuperación del poder adquisitivo de los trabajadores. La remuneración por asalariado aumentó un 4% durante el año, favoreciendo así una mejora notable en la calidad de vida de los andaluces. En resumen, la economía andaluza ha sabido adaptarse a los desafíos, cerrando 2025 con resultados que permiten vislumbrar un futuro prometedor para la región.
