La campaña de floración de los olivares en la campiña de Jaén muestra un panorama prometedor, con árboles que presentan una abundante cantidad de flores. Este fenómeno ya se puede observar en la zona, lo que indica el buen estado del olivar, aunque el resultado final dependerá de las condiciones climáticas que se presenten en los próximos meses.
Según la información proporcionada por la Agencia de Información y Control Alimentarios (AICA), el último ciclo de recolección ha alcanzado un total de 384.286 toneladas de aceite de oliva. Esta cifra es inferior a las 560.595 toneladas que se recolectaron en la campaña 2024/25, lo que sugiere que la actual podría superar la producción de los dos años anteriores, considerados como mediocres. Sin embargo, el clima será determinante en la producción de aceitunas.
Francisco Elvira, secretario general de COAG Jaén, señala que la floración actual es tan intensa que se puede notar la presencia de polen al tocar las ramas. «La zona más adelantada es la campiña, después vendrá La Loma y, finalmente, las sierras. Se espera que este proceso culmine a finales de mayo, cuando se podrán ofrecer datos más precisos sobre la producción», explica Elvira.
A pesar de este inicio favorable, existe la preocupación por posibles olas de calor que podrían afectar el desarrollo de los frutos. Los veranos anteriores han traído temperaturas extremas, con registros que superan los 40 grados. Este clima adverso puede disminuir la fotosíntesis, lo que afectaría negativamente a las aceitunas en su etapa de desarrollo.
Las flores del olivo, que crecen en racimos de entre 10 y 40, enfrentan un complicado proceso en el que solo el 2% logrará convertirse en fruto. Para que este proceso sea exitoso, se requiere una temperatura media cercana a los 18 grados, un nivel que raramente se mantiene en el clima mediterráneo actual.
Un agricultor de la zona de Andújar expresa su experiencia: «El año pasado, los olivos tenían buena pinta. Invertimos en maquinaria, pero finalmente perdimos un 30% de la producción debido al calor del verano. Afortunadamente, recogimos pronto y el temporal no tuvo un gran impacto, sino habría sido un desastre».
En medio de este escenario, la aparición de plagas siempre es una preocupación para los olivareros. Sin embargo, Elvira indica que, hasta el momento, el año ha sido tranquilo en términos de enfermedades que amenacen la producción, aunque se han reportado casos de algodoncillo en zonas como Las Villas, Segura y Cazorla.
El ataque más dañino es el de la ‘Prays oleae Bernard’, conocida como la polilla del olivo. En su fase inicial, esta plaga aún no ha causado grandes problemas, pero puede ocasionar daños en su etapa posterior. Los agricultores están atentos y están aplicando tratamientos fitosanitarios para prevenir daños.
En el ámbito económico, los olivareros enfrentan una situación tensa. Actualmente, el precio medio del aceite se sitúa en 3,7 euros por kilo, un valor que se ha mantenido durante toda la campaña según la plataforma especializada Poolred. Sin embargo, la calidad del aceite no está siendo recompensada adecuadamente en el mercado. Por ejemplo, el precio del aceite virgen extra ha bajado de 4,25 a 4,17 euros en apenas dos semanas.
La campaña actual ha presentado una recolección de 90.000 toneladas menos de lo previsto, lo que eleva el total de mercancía disponible a 248.812 toneladas en las bodegas de las 332 almazaras de la provincia. Esto implica que, si continúa el ritmo actual, el mercado podría quedarse sin reservas suficientes de aceite de oliva, un asunto que preocupa a diversas organizaciones agrarias.
Así, mientras los agricultores observan con esperanza la floración de sus olivos, el futuro de la producción sigue estando en juego ante el impacto potencial de factores climáticos y del mercado. El balance que haga el sector en los próximos meses será crucial para determinar la salud del olivar en la provincia de Jaén.
