El Puerto de Almería ha dado un paso significativo en la preservación de su patrimonio histórico al restaurar la locomotora Deutz, un emblemático vehículo que data de 1929. Esta locomotora, que fue adquirida por el puerto en ese año, ha sido colocada en la entrada del Muelle de Levante, convirtiéndose en un atractivo para los visitantes y un símbolo de la historia portuaria de la región. La restauración ha contado con una inversión superior a 100.000 euros por parte de la Autoridad Portuaria de Almería (APA).
La locomotora de manufactura alemana, utilizada para el transporte de mercancías, especialmente minerales, estuvo en funcionamiento hasta 1967. Su capacidad de arrastre era notable, permitiendo mover hasta seiscientas toneladas, lo que equivale a más de sesenta vagones conectados. Tras un periodo de inactividad, fue restaurada en los años noventa, aunque los daños por corrosión y el deterioro estructural llevaron a la APA a emprender una nueva rehabilitación.
Según la presidenta de la APA, Rosario Soto, el principal objetivo de esta recuperación ha sido “devolverle su aspecto original, preservando su valor histórico y asegurando su conservación a largo plazo”. Después de una profunda intervención, que incluyó la restauración de componentes y la incorporación de iluminación exterior, la locomotora será inaugurada oficialmente en las próximas semanas, junto con un tótem informativo que complementará la visita.
Este esfuerzo por mantener y resaltar la historia industrial de Almería viene acompañado de un creciente interés en la preservación del patrimonio cultural de la región. La locomotora Deutz no solo representa un capítulo importante en la historia del transporte en el puerto, sino que también simboliza el compromiso de las instituciones por recuperar y valorar los elementos que han formado parte del desarrollo económico y social de la zona.
Con la instalación de la locomotora, el Puerto de Almería busca atraer tanto a turistas como a locales, fomentando un sentido de pertenencia y orgullo por la historia de la región. Este tipo de iniciativas contribuyen a revitalizar el interés por el patrimonio industrial, convirtiéndolo en un atractivo que puede ser disfrutado por las futuras generaciones y recordando la importancia del puerto en el crecimiento de la economía local.