La campaña de recolección de aceitunas de la provincia de Jaén para el año 2025/2026 se enfrenta a serios desafíos debido a las condiciones climáticas adversas. Hasta el 1 de febrero, se han cosechado un total de 287.770 toneladas, cifra que representa apenas el 60% de lo que se había estimado inicialmente, que era de 475.000 toneladas, según ha informado la Agencia de Información y Control Alimentarios (AICA).
Este retraso en la recolección se debe en gran parte a las lluvias constantes que han afectado la recolección, lo que ha llevado a que las organizaciones agrarias adviertan sobre la pérdida de un tercio de la aceituna que aún quedaba por recoger. Las condiciones del suelo, con una parte de las aceitunas arrastradas y otras atrapadas en el barro, complican aún más la situación para los agricultores, quienes intentan salvar lo que pueden, aunque las perspectivas no son alentadoras.
Según la Coordinadora de Organizaciones Agrarias y Ganaderas (COAG) de Jaén, las pérdidas ya se estiman en 50.000 toneladas, con un impacto económico que podría ascender a 300 millones de euros. La calidad de la aceituna también se verá afectada, ya que muchas de las aceitunas serán recogidas del suelo, lo que probablemente resultará en un aceite de menor calidad.
A nivel nacional, la producción de aceite se sitúa en 1.044.116 toneladas, lo que supone una disminución de 190.452 toneladas en comparación con el año anterior. La mayor parte de la aceituna aún por cosechar se encuentra en la provincia de Jaén, lo que subraya la importancia de esta región en la producción de aceite de oliva.
Francisco Elvira, secretario general de COAG Jaén y responsable de Olivar de COAG Andalucía, ha expresado su preocupación: «La recogida de la cosecha se está retrasando en la provincia, y cada día que pasa hay menos aceite del previsto». Además, considera que, debido a las condiciones climáticas, es poco probable que se alcance el aforo establecido.
Por otro lado, desde ASAJA Jaén se manifiestan de manera más optimista y creen que el aforo puede cumplirse, a pesar de las complicaciones. Luis Carlos Valero, gerente de esta organización, ha señalado que «con esta cifra de producción ya en enero, es probable que, cuando el tiempo lo permita, podamos alcanzar el aforo previsto de 1.370.000 toneladas».
En términos de comercialización, en enero se han sacado al mercado unas 125.000 toneladas, incluyendo importaciones. Durante los primeros cuatro meses de la campaña, se han comercializado 475.000 toneladas, lo que representa un incremento del 6% con respecto al mismo periodo del año anterior.
Jesús Cózar Pérez, secretario general de UPA Andalucía, ha destacado la relevancia de estos datos: «Tenemos menos producción y más comercialización, lo que está haciendo que la tendencia de los precios en origen vaya al alza». Este aumento en la comercialización es un indicativo de la fortaleza del mercado, especialmente en el sector del olivar tradicional, donde están alcanzando niveles de rentabilidad.
De acuerdo con UPA, ya se ha vendido casi el 50% de la cosecha recolectada en los primeros meses de la campaña, lo que sugiere un buen comportamiento del consumo en el mercado. Sin embargo, la organización hace un llamado a que los precios remuneren adecuadamente a los agricultores, señalando que los costos de producción deben ser considerados en la fijación de precios.
Por último, los datos de Poolred indican que el precio del aceite de oliva virgen extra se encontraba en 4,13 euros el 6 de febrero, y se espera que este precio aumente a medida que se confirmen las pérdidas causadas por el temporal. La UPA sugiere que un precio razonable para el olivar tradicional sería en torno a los 5 euros por litro en origen.
Con las existencias a 31 de enero de 2026 en 943.697 toneladas, los productores tienen que estar atentos a la evolución del mercado en las próximas semanas. De esta cantidad, 726.966 toneladas pertenecen a los productores, 209.239 toneladas a los envasadores y 7.492 a la Patrimonio Comunal Olivarero.





























