Este lunes se ha presentado la tercera edición del Concurso Internacional de Aceite de Oliva «The Soil Health & Olive Oil Quality Awards» 2026, un evento pionero que evalúa simultáneamente la calidad del aceite de oliva virgen extra y la salud del suelo de donde proviene. El concurso, organizado en el marco del proyecto europeo Soil O-Live, busca reforzar la conexión entre el manejo sostenible del olivar y la calidad del producto final.
Tras el éxito de las ediciones anteriores, este certamen resalta la importancia de cuidar el medioambiente para obtener aceites de alta calidad. La iniciativa cuenta con el respaldo de Deoleo, que ha demostrado científicamente la relación entre la salud del suelo, los polifenoles en los aceites y su resistencia a la oxidación a través de estudios que analizan la respiración natural del suelo.
Una de las novedades más destacadas de esta edición es la inclusión de una nueva categoría dedicada a los aceites de frutado maduro, premiando así a aquellos productores que, a pesar de crear aceites con perfiles más complejos, mantienen suelos biológicamente saludables. Además, el concurso continuará reconociendo los mejores AOVEs de frutado verde medio e intenso, así como al suelo más sano de todas las muestras presentadas.
La presentación oficial del concurso tuvo lugar en Jaén, con la participación de figuras relevantes como Victoria López Ramón, vicerrectora de Investigación y Transferencia del Conocimiento de la Universidad de Jaén, quien destacó la singularidad de este certamen a nivel global. López Ramón subrayó que esta edición marca un «paso histórico» al añadir la categoría de frutado maduro, y enfatizó que la investigación es fundamental para transformar la economía y el entorno ambiental hacia un modelo más sostenible.
Antonio Manzaneda, coordinador de Soil O-Live, también enfatizó el interés creciente entre productores de diferentes países, incluyendo Grecia, Italia, Portugal y Marruecos. Este concurso se presenta como una oportunidad para demostrar que una gestión adecuada del suelo puede resultar en aceites de oliva de calidad superior. Manzaneda afirmó que «el suelo es el origen de la excelencia» y que la sostenibilidad no debería ser vista solo como una obligación, sino como una oportunidad competitiva.
En este contexto, Deoleo también resaltó el valor del certamen, ya que no solo se centra en la calidad sensorial del aceite, sino también en la salud del suelo del que proviene. Este enfoque integral es necesario para el avance del sector, según Bartolomé Lara, técnico de Sostenibilidad de la empresa.
El plazo para inscribirse en el concurso se abrirá desde hoy hasta el 3 de junio. Las almazaras o empresas interesadas deberán enviar dos muestras para ser evaluadas: 500 mililitros del aceite y 50 gramos de la capa superficial del suelo del olivar, junto con las coordenadas geográficas del lugar. Esta información permitirá realizar un seguimiento satelital del proceso, garantizando la relación entre el estado del suelo y la calidad del aceite.
El proceso de selección de los ganadores se desarrollará en dos fases, comenzando en mayo con una evaluación científica de la salud del olivar mediante la respiración basal del suelo. Solo las muestras provenientes de suelos con salud biológica adecuada pasarán a la fase final, que se llevará a cabo el 4 de junio, donde un panel de expertos determinará los aceites ganadores según la normativa del Consejo Oleícola Internacional.
El Concurso Internacional de Aceite de Oliva se inscribe dentro del proyecto europeo Soil O-Live, coordinado por la Universidad de Jaén y financiado por la Unión Europea a través del programa Horizonte Europa. Este esfuerzo incluye a 15 instituciones académicas y empresariales que buscan promover prácticas sostenibles en el manejo del olivar y mejorar la salud de los suelos, lo que a su vez se traduce en una mayor calidad del aceite de oliva virgen extra.
