El lunes se dio inicio a las movilizaciones por parte de los empleados de la histórica empresa de calzado María Jaén, que actualmente enfrenta un concurso de acreedores en relación a cuatro de sus entidades. Estos concursos son de carácter voluntario y sin masa, lo que significa que la empresa no posee activos suficientes para saldar sus deudas. Las entidades afectadas son Distribución de Calzado Calmoda SL, Maja SL, Zapamoda SL y Precalzados SL. Aproximadamente 60 trabajadores han sido despedidos y ahora demandan indemnizaciones justas, al tiempo que están considerando acciones legales.
Con pancartas y pitidos, los trabajadores se concentraron desde temprano en la sede del Parque Empresarial, solicitando compensaciones adecuadas al tiempo que han dedicado a la empresa. Según sus declaraciones, continuarán con las movilizaciones a lo largo de la semana y, si no obtienen noticias favorables sobre las indemnizaciones, tomarán medidas legales con la asesoría de sus abogados. Apuntan que podrían tener que recurrir al Fondo de Garantía Salarial (Fogasa), lo que implicaría recibir cantidades inferiores a las que les corresponderían tras años de servicio. Sin embargo, sus representantes legales argumentan que los despidos podrían ser clasificados como nulos, ya que no se ha tramitado un Expediente de Regulación de Empleo (ERE), aunque las consecuencias serían similares a las de un despido improcedente dado el cierre de la empresa.
Los trabajadores han manifestado una «falta de empatía total» por parte de la empresa, señalando que muchos han sido trasladados entre distintas sociedades del grupo bajo diversas condiciones laborales. Aseguran que, al declararse «insolventes» las empresas implicadas, intentan evitar pagar las indemnizaciones correspondientes alegando la falta de producción. No obstante, han indicado que la producción sigue adelante mediante subcontratas y nuevas firmas que operan en la misma sede del grupo, ubicada en el Parque Empresarial. Además, sostienen que los propietarios de la compañía parecen estar más enfocados en otros sectores, como el de la construcción, lo que les lleva a investigar la realidad del entramado societario de la empresa.
En cuanto a la situación financiera, la deuda de la empresa asciende a aproximadamente 2 millones de euros, siendo la mayor parte de esta deuda con Hacienda y la Seguridad Social. En el caso de Distribución de Calzado Calmoda, el juzgado ha determinado que tiene un pasivo de más de 451.600 euros. La deuda reconocida de Maja es de aproximadamente 733.000 euros, mientras que Zapamoda presenta una deuda de 837.500 euros y Precalzados de 150.000 euros, según la información disponible.
Los trabajadores de María Jaén continúan luchando por su derecho a recibir las compensaciones que consideran justas, mientras la situación de la empresa y sus deudas se complican. La respuesta de la dirección de la compañía y la evolución de las negociaciones en las próximas semanas serán cruciales para el futuro de los extrabajadores, quienes se encuentran en una situación incierta y preocupante.





























