El secretario general de UGT Andalucía, Óskar Martín, ha expresado su preocupación por la desconexión entre los datos macroeconómicos positivos de la comunidad y la realidad que viven los trabajadores. Durante su intervención en el Fórum Europa Tribuna Andalucía, celebrado en Sevilla, destacó que, a pesar de las mejoras en la actividad económica y el aumento de las inversiones y exportaciones, estos avances no se reflejan en una mejor calidad de vida para la mayoría de la población.
Martín enfatizó que el problema es tanto cuantitativo como cualitativo, señalando que la precariedad, los bajos salarios y la inestabilidad laboral siguen afectando a miles de trabajadores en Andalucía. En su opinión, «se puede crecer económicamente sin repartir ese crecimiento», lo que indica una falta de equidad en los beneficios derivados del crecimiento económico.
Uno de los temas centrales de su discurso fue la siniestralidad laboral, que Martín calificó como uno de los problemas más graves del mercado de trabajo andaluz. Criticó que «en Andalucía se sigue muriendo gente trabajando» y subrayó que esto no son hechos aislados, sino un problema estructural vinculado al modelo productivo actual. Aunque reconoció avances en la actualización de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, pidió que su aplicación sea más efectiva, exigiendo más recursos y un mayor compromiso por parte de las empresas en materia de prevención.
El dirigente sindical argumentó que la seguridad y salud laboral deben entenderse como una inversión, no como un gasto, y advirtió que no se puede aceptar que, en pleno siglo XXI, la economía crezca mientras persisten cifras de siniestralidad preocupantes. Esto está relacionado con un modelo económico que depende de la temporalidad y la subcontratación, donde la presión por reducir costes afecta directamente a las condiciones laborales.
Martín también defendió el papel de la negociación colectiva como un elemento fundamental para mejorar las condiciones de trabajo. Resaltó que los convenios colectivos están permitiendo avances significativos en salarios y estabilidad laboral, así como en la regulación de jornadas y medidas de prevención en sectores donde no siempre llega la normativa general. Además, resaltó la importancia del sindicalismo de clase en la mejora de los derechos laborales y la cohesión social.
Durante su intervención, el secretario general de UGT Andalucía también abordó la relación entre las condiciones laborales y la salud, mencionando un aumento en patologías relacionadas con el estrés y la ansiedad. Subrayó que «no puede haber productividad sin salud» y abogó por una visión integral que conecte el empleo, la sanidad y el bienestar social.
Como propuesta para el futuro, Martín planteó la necesidad de una transformación profunda del modelo económico andaluz, orientada a asegurar que el crecimiento se traduzca en bienestar real. Propuso avanzar en cuatro líneas estratégicas: un nuevo modelo laboral adaptado a la realidad productiva de Andalucía, el fortalecimiento de los servicios públicos y los derechos sociales, la reindustrialización vinculada a las energías renovables y una mayor capacidad de decisión política para la comunidad.
En este contexto, remarcó la importancia del diálogo social como herramienta para enfrentar los retos que enfrenta Andalucía, desde la transformación productiva hasta la mejora de la calidad del empleo y la igualdad de oportunidades. Finalmente, Martín instó a «no normalizar la distancia entre los datos económicos y la vida real de la gente», destacando que «la verdadera medida del progreso no es cuánto crece la economía, sino cómo viven las personas trabajadoras».
