Jaén
La provincia de Jaén sigue enfrentándose a un episodio de temporales que ha causado estragos significativos en el sector agrícola. La secuencia de borrascas comenzó con Joseph y continuó con Ingrid, seguidas por Leonardo y Marta, mientras que se espera la llegada de Nills este viernes. Las intensas lluvias y los fuertes vientos han generado pérdidas millonarias, especialmente en la agricultura del olivar.
La situación se ha complicado a medida que las aceitunas, muchas de ellas, han caído al suelo y están cubiertas de barro y agua. Esto dificulta el cumplimiento de las previsiones establecidas por la Junta de Andalucía el pasado mes de octubre, que apuntaban a una producción de 475.000 toneladas de aceite, lo que representa una disminución del 15,3% en comparación con la campaña anterior.
El secretario provincial de UPA, Jesús Cózar, ha comentado que queda aproximadamente un tercio de la cosecha por recolectar, aunque es probable que una parte considerable se pierda. «Estimamos que las pérdidas podrían oscilar entre un 15 y un 20%», ha indicado, considerando que aún no han podido acceder a los campos debido al mal estado de los caminos rurales, muy afectados por las inclemencias del tiempo.
En cuanto a los precios, la regla de la oferta y la demanda sugiere que, en un contexto de menor producción, los costos deberían aumentar. Sin embargo, se debe tener cuidado para que este aumento no afecte la confianza del consumidor en el aceite de oliva. Cózar menciona que un precio adecuado debería estar entre los cinco y cinco euros y medio, suficiente para cubrir los costos de producción.
Por su parte, Francisco Elvira, líder de COAG en la región, ha enfatizado que la evaluación real de las pérdidas solo se podrá hacer cuando se acceda a los campos. Asegura que podría haber presiones al alza en los precios debido a la falta de oferta.
Desde la Asociación de Jóvenes Agricultores (Asaja), se han referido a las pérdidas como «muy importantes» y han destacado la necesidad de contar con un seguro agrario para mitigar el impacto económico. Luis Carlos Valero, portavoz provincial de Asaja, ha hablado sobre otros factores importantes, como la calidad de las aceitunas, ya que muchas están en el suelo y perderán peso y masa, especialmente cuando vuelva el sol.
Un tema que también preocupa a los profesionales del sector es el estado de las infraestructuras agrarias, incluidas naves e invernaderos, así como caminos agrícolas, cuya gestión depende en gran medida de la Junta de Andalucía. Se espera que a partir del sábado las lluvias den un respiro, lo cual permitirá a los agricultores comenzar a evaluar las pérdidas, que se anticipan serán elevadas.
La situación actual refleja la vulnerabilidad de la agricultura en la provincia de Jaén ante fenómenos climáticos extremos. La comunidad agrícola se prepara para afrontar un periodo complicado, donde la recolección de la aceituna y el mantenimiento de la calidad del aceite serán fundamentales para el futuro del sector. El impacto de estos temporales no solo afectará la economía local, sino que también podría repercutir en la confianza del consumidor, un aspecto crítico para el mercado del aceite de oliva.
