Un importante operativo conjunto llevado a cabo por la Policía Nacional, la Guardia Civil y la Agencia Tributaria ha logrado desmantelar un total de 40 plantaciones ‘indoor’ de marihuana en Marinaleda, Sevilla. Esta operación, denominada ITALICA 170 / GREENBORDER, ha resultado en la detención de 18 personas, entre las que se encuentran 14 hombres y 4 mujeres, por delitos relacionados con la salud pública, tenencia ilegal de armas y defraudación eléctrica.
El Equipo de Estupefacientes de la Policía Nacional de Linares ha sido fundamental en esta intervención, aportando su experiencia en la lucha contra el cultivo de cannabis en la provincia sevillana. La investigación se inició a partir del análisis de información recopilada, lo que permitió identificar una red dedicada al cultivo intensivo de marihuana en condiciones controladas.
Durante el desarrollo de la operación, que fue autorizada por el Juzgado de Instancia de Estepa, se realizaron un total de 17 entradas y registros en diferentes inmuebles. Como resultado de estos registros, los agentes intervinieron unas 5.000 plantas de marihuana, con un peso aproximado de 480 kilos. Además, se hallaron armas, tanto largas como cortas, así como 15.000 euros en efectivo y material utilizado para el cultivo.
La intervención también reveló conexiones eléctricas ilegales que alimentaban las plantaciones, lo que generaba un riesgo significativo de incendio. Técnicos de la compañía eléctrica colaboraron en la retirada de estas instalaciones fraudulentas. En esta amplia operación participaron también efectivos del Servicio de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria en Córdoba y de la Sección Fiscal y Fronteras de la Guardia Civil del Puerto de Sevilla.
Los detenidos han sido puestos a disposición judicial y la investigación sigue abierta, lo que podría dar lugar a nuevas acciones policiales en los próximos días. La colaboración entre distintas fuerzas del orden ha sido clave para el éxito de esta operación, destacando la importancia de la cooperación interinstitucional en la lucha contra el tráfico de drogas en la región. Este tipo de operativos refuerza el compromiso de las autoridades en la protección de la salud pública y el bienestar de la comunidad.