La carretera A-303, que conecta Linares con Guarromán, permanece cerrada al tráfico hasta nuevo aviso debido a la presencia de varios tramos inundados, resultado de las intensas lluvias de los últimos días. El área más afectada se encuentra cerca de algunas fincas de olivar, las cuales también han quedado cubiertas por el agua, en la urbanización situada en el entorno del Cerro Hueco, conocido históricamente como Cerrillo de las Mentiras, y a escasos metros de la urbanización linarense La Cruz.
La Emergencias de la Junta de Andalucía ha alertado sobre los peligros que implica circular a la velocidad habitual en esta vía, dada la situación de inundación en diversas zonas. Un operario del servicio de emergencias ha indicado que la lluvia persiste, lo que aumenta el riesgo para los conductores que transiten por esta carretera.
Ante el corte de la A-303, el Ayuntamiento de Linares ha instado a la población a extremar la precaución, especialmente en el punto kilométrico 6,5, donde se ha registrado un mayor acumulado de agua. Asimismo, se recomienda a los vecinos de San Roque que accedan a la urbanización utilizando la autovía A-4, tomando el desvío hacia Guarromán, como alternativa para evitar inconvenientes.
Este cierre de la carretera se produce en un contexto de importantes precipitaciones que han afectado a diversas localidades de la provincia de Jaén. La situación ha llevado a las autoridades locales a evaluar constantemente las condiciones de las vías, sobre todo en momentos donde la lluvia continúa siendo una constante.
En estas circunstancias, la coordinación entre los servicios de emergencias y las instituciones locales se vuelve crucial. El alcalde Juan Fernández ha manifestado la importancia de mantener informada a la ciudadanía sobre los posibles riesgos y las medidas a tomar, enfatizando la necesidad de seguir las recomendaciones oficiales para garantizar la seguridad de todos. Es fundamental que los conductores sean conscientes de la situación actual y actúen con responsabilidad.
La situación de la A-303 es un recordatorio de los retos que enfrenta la infraestructura vial en la región, especialmente en épocas de lluvias intensas. Las autoridades están trabajando para minimizar los impactos de estos fenómenos naturales y asegurar la seguridad en las carreteras. Mientras tanto, se espera que la lluvia no cesante continúe afectando a la movilidad en la zona.
A medida que las condiciones meteorológicas mejoren, las autoridades evaluarán el estado de la carretera para proceder a su apertura de nuevo. La colaboración entre el Ayuntamiento de Linares y los servicios de emergencia sigue siendo clave para afrontar esta situación y garantizar que cualquier afectación sea atendida de manera eficiente.