Con el propósito de prevenir la propagación de incendios durante la temporada estival, el Ayuntamiento de Linares ha puesto a disposición de la ciudadanía un bando municipal a través de su sede electrónica. Este documento establece que los terrenos deben cumplir con ciertas condiciones de seguridad y salubridad, además de detallar las responsabilidades que recaen sobre los propietarios.
El bando especifica que todos los propietarios, tanto personas físicas como jurídicas, de terrenos urbanos y rústicos que colinden con edificaciones deberán mantener sus propiedades desbrozadas y limpias. Esto significa que deben estar libres de hierbas, matojos y maleza para garantizar la seguridad en el entorno. La medida busca mitigar los peligros y riesgos que puedan surgir, tanto por incendios como por la proliferación de roedores e insectos, que pueden causar infecciones.
Asimismo, se han establecido perímetros de seguridad. En el caso de solares adyacentes a viviendas o instalaciones industriales, los propietarios deben asegurar una franja de al menos 15 metros de limpieza total de vegetación desde la fachada hacia el interior del terreno. En el caso de áreas públicas y aceras, esta franja debe ser de al menos 5 metros, con el objetivo de evitar que colillas o chispas de vehículos puedan iniciar un incendio.
El documento también prohíbe el apilamiento de vegetación desbrozada dentro del propio solar. El material debe ser retirado o triturado en el lugar, manteniendo una distancia mínima de 20 metros de puntos susceptibles de ignición. Además, se prohíbe la quema de restos de poda, basuras y otros residuos combustibles, lo que refuerza la intención del bando de prevenir incidentes.
Esta normativa se aplica a cualquier zona que pueda ser susceptible de combustión, incluyendo viviendas, vehículos, industrias, carreteras y áreas ajardinadas en urbanizaciones privadas. Esta acción se ha llevado a cabo tras un informe del Servicio de Prevención y Extinción de Incendios y Salvamento del Ayuntamiento de Linares, que señala un aumento significativo en la pluviometría de este año, lo que ha favorecido un crecimiento inusual de la vegetación en terrenos vacíos.
Los bomberos han identificado áreas de especial vulnerabilidad, como solares urbanos, donde el riesgo para la salud pública es elevado debido al humo, y polígonos industriales, donde la acumulación de vegetación junto a materiales combustibles puede aumentar el potencial de incendio. También se han señalado zonas de extrarradio y de interfaz urbano-forestal, donde los incendios pueden afectar tanto a áreas naturales como a zonas residenciales alejadas.
Con la llegada del verano y el aumento de las temperaturas, la vegetación acumulada se convertirá en combustible altamente inflamable. Por ello, es esencial que los propietarios actúen en consonancia con este bando para evitar incidentes que puedan poner en peligro tanto a la comunidad como al medio ambiente.
El alcalde Juan Fernández ha destacado la necesidad de esta medida en el contexto actual, enfatizando que la prevención es la mejor estrategia frente a los incendios. La colaboración y responsabilidad de todos los ciudadanos son fundamentales para garantizar la seguridad en la zona durante los meses más cálidos del año.



























