La primera fase de las obras en el Mercado de Santiago de Linares (Jaén) ha comenzado con el objetivo de rehabilitar este emblemático edificio, que sufrió un derrumbe parcial en marzo de 2018 debido a un fuerte temporal que obligó al desalojo de los comerciantes. La intervención busca consolidar la estructura y transformar el inmueble en una plaza pública cubierta con un uso cultural y expositivo.
Durante una reciente visita a las obras, la alcaldesa de Linares, Auxi del Olmo, destacó que este proyecto se desarrollará en dos fases. La primera tiene un presupuesto de más de tres millones de euros y un plazo de ejecución de 26 meses. Según la alcaldesa, la rehabilitación permitirá crear un espacio diáfano, facilitando el disfrute de la ciudadanía y dinamizando la actividad cultural, social y turística en la zona.
El concejal de Urbanismo y Medio Ambiente, Antonio Garrido de Toro, explicó que la intervención mantendrá la imagen del edificio existente, combinando lo antiguo con un diseño arquitectónico moderno. Se prevé que la separación de las zonas se realice con hilos de plomo, recuperando el pasado industrial de la zona y asegurando la unión entre las áreas rehabilitadas y las nuevas construcciones.
La primera fase incluye la estabilización de los muros existentes y la creación de una estructura que permitirá retirar el andamiaje actual. Después de esta etapa, se procederá a la construcción de un nuevo edificio que albergará un auditorio y una sala de exposiciones, además de un sótano destinado a exposiciones permanentes. El arquitecto del proyecto, Pablo Millán, mencionó que esta intervención busca restaurar el espacio interior y garantizar la estabilidad de la estructura patrimonial.
El Mercado de Abastos de Santiago, que data de principios del siglo XX, es un edificio de estilo historicista con influencias mudéjares. Diseñado por el arquitecto municipal Francisco de Paula Casado y Gómez entre 1903 y 1906, ha sido un componente vital en la vida social de Linares. Desde su rehabilitación integral en 1991-1992, ha estado en funcionamiento hasta el derrumbe de su cubierta en 2018, evento que subrayó la importancia de llevar a cabo su restauración.
La recuperación de este espacio es vital no solo por su valor arquitectónico y histórico, sino también por su significado social para la comunidad. La Feria de San Agustín, entre otros eventos, se beneficia de este tipo de infraestructuras que fomentan la cultura y el esparcimiento. Con la reactivación del Mercado de Santiago, se espera revitalizar la zona, convirtiéndola en un punto de encuentro y disfrute para los ciudadanos.
A medida que avanzan las obras, los linarenses ven con expectativa la transformación de uno de los lugares más emblemáticos de su ciudad. La intervención no solo busca recuperar un espacio, sino también impulsar un futuro en el que la cultura y la comunidad se entrelacen, fortaleciendo así la identidad y la historia de Linares.








































