El Colegio de Enfermería en Jaén (COEJ) ha hecho pública una denuncia tras la agresión sufrida por una enfermera del Servicio de Urgencias de Atención Primaria (SUAP) de Linares mientras realizaba una visita domiciliaria. Este incidente tuvo lugar cuando la profesional llegó para atender a un paciente y fue agredida físicamente por un familiar del mismo.
La colegiación ha informado que la enfermera, quien recibió insultos y golpes, se encuentra emocionalmente afectada por la situación. Este ataque ocurrió en presencia de agentes de la Policía Local y Nacional, quienes intervinieron para evitar que la agresión se intensificara aún más.
Desde el COEJ se ha indicado que procederán con una querella contra la agresora, subrayando que este tipo de actos constituyen delitos de lesiones y atentado, los cuales pueden conllevar penas de prisión de seis meses a dos años. Además, se solicitará una orden de alejamiento en este contexto.
Antonio Álamo, presidente del Colegio, ha expresado su rechazo ante esta agresión, enfatizando la necesidad de que todas las agresiones, ya sean verbales o físicas, sean denunciadas. «Nos encontramos muchas veces indefensos en el desarrollo de nuestro ejercicio profesional y esto debe cambiar, no se puede pasar por alto ningún tipo de agresión», ha declarado Álamo.
Asimismo, ha hecho un llamado a aumentar la concienciación social y a reforzar las medidas de seguridad que protejan a los profesionales de la salud. Según el presidente, entre el 70 y el 80 por ciento de las agresiones verbales no se denuncian, siendo las enfermeras las más afectadas, recibiendo la mayoría de los insultos.
El COEJ también ha señalado que, a pesar de la existencia del Observatorio Andaluz de Agresiones, hay un largo camino por recorrer en la protección de los profesionales de la salud. Este organismo, que colabora con el Consejo Andaluz de Enfermería, tiene como objetivo hacer frente a la creciente violencia en el ámbito sanitario.
En 2025, el Registro Informático de Agresiones de Centros (RIAC) reportó un total de 387 agresiones físicas y 1.589 no físicas a trabajadores de centros sanitarios públicos en Andalucía. De estas, un 48,63 por ciento se registraron en hospitales y un 51,37 por ciento en centros de Atención Primaria.
El incidente en Linares ocurrió el pasado martes, cuando la enfermera fue atacada por el familiar del paciente al que atendía. La intervención de la Policía Nacional fue decisiva para evitar que la situación escalara. Esta agresión ha llevado al sindicato de enfermería Satse a exigir a la Junta de Andalucía y a los responsables de salud que adopten medidas efectivas para prevenir estas situaciones de violencia, que afectan tanto la integridad física como psicológica de los profesionales.
El sindicato ha señalado que los incidentes violentos siguen siendo una realidad en los centros de Atención Primaria y en las Urgencias hospitalarias, lo que indica que el riesgo de agresiones no está controlado. «El miedo y la inseguridad de los profesionales en su puesto de trabajo son cada vez mayores y no se ha atendido la demanda de un plan integral por parte del Servicio Andaluz de Salud que desincentive a los usuarios o sus familiares de cometer actos de violencia», han manifestado desde Satse.
Finalmente, han reiterado la importancia de denunciar cualquier tipo de agresión, ya que si no se reportan, «no se conocen y, por lo tanto, no existen». Desde el COEJ se aboga por visibilizar este problema y poner en marcha todas las medidas necesarias para combatirlo.