El Linares Deportivo se enfrentó al Real Jaén en un derbi que prometía ser emocionante, y aunque el equipo local estuvo cerca de asegurar la victoria, el resultado final fue un empate que dejó un regusto agridulce. El partido se llevó a cabo en el estadio Linarejos, donde los aficionados vivieron un encuentro lleno de tensiones y emociones. Tras un enfrentamiento que se extendió hasta el minuto 102, la última jugada de los visitantes transformó lo que parecía un triunfo del Linares en un empate.
Desde el inicio, el encuentro fue más una batalla defensiva que un espectáculo de ataque. Ambos equipos mostraron una fuerte disposición, con las defensas como protagonistas. En la primera mitad, el Real Jaén tuvo algunas aproximaciones sin mucho peligro, mientras que el Linares buscaba romper la dinámica con disparos lejanos que no encontraban su destino. La primera oportunidad clara llegó de parte de Aguado, pero sus intentos fueron bien controlados por el portero rival.
El primer tiempo fue tenso, con pocas ocasiones de gol. Un córner ejecutado por Menudo casi culmina en el primer tanto, pero la defensa del Jaén logró despejar la situación. Los equipos se marcharon al descanso con un 0-0 que reflejaba la lucha en el campo más que el espectáculo.
En la segunda parte, el encuentro se detuvo brevemente debido a un incidente en las gradas, donde un aficionado perdió el conocimiento, lo que generó preocupación en el público. Una vez reanudado el juego, el Jaén comenzó a mostrar más iniciativa, pero las defensas continuaban siendo sólidas. A medida que avanzaba el partido, el Linares Deportivo intentó aprovechar los espacios, pero sin éxito. Fue en el minuto 77 cuando los locales lograron marcar; un centro-chut de Manny se desvió en un jugador del Jaén y entró en la portería, poniendo al Linares en ventaja.
Este gol revitalizó al Linares, que buscó el segundo tanto, pero se encontró con un Jaén más agresivo, que comenzó a adelantarse en el campo. La presión del Real Jaén se materializó en una jugada donde Marco estuvo a punto de empatar, pero el portero local hizo una gran intervención.
Con el tiempo reglamentario agotado y tras varios intentos infructuosos, el partido parecía sellado con victoria para el Linares. Sin embargo, en una jugada que sorprendió a todos, el Real Jaén logró empatar en el último momento, lo que generó una explosión de júbilo en su sector y un silencio abrumador en Linarejos. Este resultado permite al Jaén extender su racha a once partidos sin conocer la derrota y marca un hito importante al no haber perdido en este estadio en muchos años.
El encuentro fue un claro reflejo de la intensidad que caracteriza a los derbis, donde la lógica muchas veces queda de lado. A pesar de la decepción por el desenlace, el Linares Deportivo demostró su capacidad para luchar hasta el final, y aunque el empate dejó un sabor amargo, también brinda oportunidades para mejorar en los próximos encuentros. La afición, fiel a su equipo, apoyó durante todo el partido, evidenciando la pasión que despiertan estos enfrentamientos en la comunidad.