JAÉN.- El sindicato USTEA ha expresado su preocupación por la reapertura del IES Cástulo en Linares, a pesar de la existencia de daños evidentes en las instalaciones que podrían representar un riesgo tanto para el alumnado como para el profesorado. Esta situación se produce tras la suspensión de las clases durante dos semanas debido a los temporales que afectaron a la región, lo que llevó a la reubicación de más de 500 estudiantes en otros centros educativos.
La visita de USTEA al instituto tuvo lugar el miércoles 18 de febrero, con el objetivo de evaluar el estado de las instalaciones después de las inclemencias del tiempo que llevaron a la declaración de alerta roja en toda Andalucía. A pesar de la reapertura esta semana y la recuperación de la actividad lectiva presencial, las familias y el personal docente han manifestado su inquietud acerca de la seguridad en el centro educativo.
Durante la visita, los representantes del AMPA del IES Cástulo compartieron su descontento y desconfianza hacia la gestión de la administración educativa en esta situación. Aunque el equipo directivo del centro se había esforzado por mantener informadas a las familias y seguir las directrices de la Delegación Territorial de Educación, USTEA sostiene que algunas de estas indicaciones fueron incorrectas, poniendo en riesgo la seguridad de los estudiantes y el personal.
Entre las deficiencias señaladas se incluyen goteras en diversas áreas del edificio, grietas en las paredes y reparaciones realizadas durante el horario escolar. Además, se ha informado sobre el cierre parcial del baño del gimnasio debido a peligros de desprendimiento, así como un incidente previo en el que una estudiante resultó afectada por una chispa eléctrica tras la filtración de agua en una canalización.
El sindicato y el AMPA han cuestionado la base técnica que justifica la reapertura del centro. Las familias afirman que el informe técnico favorable al que se refiere la Delegación no está disponible en forma física y que las órdenes para reanudar las clases fueron comunicadas verbalmente. El único documento que poseen es un informe de riesgos laborales que advierte sobre un “peligro grave e inminente de riesgo eléctrico”.
Desde USTEA han exigido a la Delegación Territorial de Educación que valide la existencia de informes técnicos que garanticen la ausencia de riesgos eléctricos y aseguren que el IES Cástulo cumple con toda la normativa de seguridad vigente, antes de continuar con la actividad lectiva presencial. Esta solicitud se hace en un contexto donde la seguridad de los alumnos y el personal es primordial, especialmente tras los recientes acontecimientos climáticos que han afectado a la región.
La situación en el IES Cástulo resalta la necesidad de una revisión exhaustiva de las infraestructuras educativas en Linares y un análisis riguroso de las directrices emitidas por las autoridades. Las familias continúan preocupadas, enfatizando que la seguridad no debe ser comprometida en ningún momento, y exigen respuestas claras y medidas efectivas por parte de la administración educativa.