El Departamento foral de Transportes, Movilidad y Turismo de Bizkaia ha lanzado una iniciativa que busca reducir la circulación de autobuses de Bizkaibus en varias áreas estratégicas, con el objetivo de potenciar la movilidad sostenible. Esta estrategia, que se implementará a lo largo de los próximos diez años, se centra en la reestructuración del servicio para optimizar la conectividad sin dejar de ofrecer el servicio a los usuarios.
La propuesta contempla la modificación de rutas actuales que, en muchos casos, atraviesan zonas urbanas densamente pobladas como Bilbao. Según Sonia Pérez Ezquerra, diputada de Transportes, estas modificaciones permitirán disminuir el número de autobuses en puntos críticos de la ciudad, mientras se incrementarán los kilómetros recorridos en áreas menos metropolitanas de Bizkaia.
El plan incluye duplicar los servicios en nodos de transporte como Bolueta y la Intermodal, donde se interconectan diferentes modos de transporte. Se prevé que para 2027 se establezca la gratuidad en los transbordos, lo que podría incentivar aún más el uso del transporte público. Las modificaciones también tienen como objetivo reducir la contaminación y descongestionar calzadas saturadas, especialmente en zonas como Hurtado de Amezaga y la Gran Vía, donde se han proyectado significativas reducciones en la frecuencia de los servicios.
Por ejemplo, en Hurtado de Amezaga, se reducirán los pasos de 657 a 370, mientras que en la Gran Vía, la disminución será de 663 a 628 expediciones diarias. Estas acciones buscan liberar el tráfico rodado en calles que han soportado un intenso paso de autobuses, pero manteniendo la capacidad de respuesta a las demandas de los ciudadanos.
La reestructuración no solo implica una reducción en las circulaciones, sino que también se prevé un aumento de la oferta. Se estima que se pasará de 104 líneas a 112, lo que supone un incremento del 4,8% en días laborables. Este crecimiento se destinará en gran medida a ampliar frecuencias y horarios, así como a extender recorridos hacia áreas con menor cobertura actual, lo que representa un presupuesto anual que podría ascender a 198 millones de euros, un aumento significativo respecto a los 156 millones actuales.
La propuesta técnico-administrativa presentada se basa en la necesidad de evolucionar el sistema de transporte público, resaltando que el modelo actual responde a criterios de un diseño radial que privilegia a Bilbao. Según Pérez Ezquerra, el sistema, aunque valorado positivamente, necesita adaptarse para reflejar las necesidades reales de desplazamiento de los ciudadanos. Esto incluye no solo la mejora de la red de Bizkaibus, sino también la integración de servicios nocturnos y la consideración de convenios laborales que aseguren la estabilidad del empleo en el sector.
Un dato relevante es que, actualmente, Bizkaia registra alrededor de 3,4 millones de desplazamientos diarios, de los cuales únicamente el 15% se realizan en transporte público. Esta situación de desbalance entre el uso del transporte privado y el público ha llevado a un incremento del número de viajes en Bizkaibus, que alcanzará los 37,4 millones en 2025, un aumento del 25% respecto a cifras anteriores. Sin embargo, este crecimiento no ha sido acompañado de una expansión adecuada de la oferta, lo que ha generado tensiones en ciertas rutas.
La diputada ha declarado que este nuevo modelo representa un punto de partida más que un fin, un enfoque que busca mejorar con la participación de la comunidad y los grupos políticos. Las próximas semanas se destinarán a recibir alegaciones y sugerencias, lo que permitirá ajustar la propuesta antes de su implementación. Este plan no solo busca mejorar la eficiencia del servicio, sino también acercar servicios esenciales, como hospitales y universidades, a una mayor parte de la población, reduciendo así el número de desplazamientos en vehículos privados.
En resumen, la reestructuración del servicio de Bizkaibus se presenta como una oportunidad para transformar la movilidad en Bizkaia, ajustándose a las necesidades de los ciudadanos y fomentando un modelo de transporte más sostenible y accesible. A través de estos cambios, se espera una mejor integración entre las distintas modalidades de transporte y una reducción de la dependencia del vehículo privado.
