Ricardo Gallén, reconocido catedrático de Guitarra en la prestigiosa Escuela Superior Franz Liszt de Weimar, Alemania, comenzó su andadura musical en Linares. Desde sus inicios bajo la tutela de Tomás Villajos, jamás imaginó que llegaría a actuar en escenarios de renombre como el Royal Concertgebouw de Ámsterdam o el Auditorio Nacional de Madrid. Esta formación inicial, rica en experiencias y vínculos, ha sido clave en su desarrollo como músico.
En una entrevista, Gallén destacó la importancia de Linares en su trayectoria, mencionando que su vida musical estuvo profundamente influenciada por la banda local y el conservatorio. «La figura de Andrés Segovia también estaba presente», explica. A pesar de no haber conocido al maestro, tuvo la oportunidad de relacionarse con su biógrafo, Alberto López Poveda, quien apostó por su talento y contribuyó a su formación.
Gallén comenzó sus estudios en el conservatorio de Linares cuando este aún era un aula del Conservatorio Superior de Córdoba. Tras completar el Grado Elemental, continuó su formación en diversas instituciones, incluyendo Jaén, Madrid y Granada. Su paso por la Universidad Mozarteum de Salzburgo, donde estudió bajo la dirección de Joaquín Clerch, marcó un hito en su carrera. A través de su dedicación y participación en concursos, logró establecerse como un guitarrista destacado en el ámbito internacional.
Con cerca de 30 años como profesional, su debut en uno de los festivales más importantes de España, el Festival de Música y Danza de Granada en 1996, le abrió muchas puertas. Su enfoque en la música no solo se basa en la técnica, sino también en la conexión humana y la honestidad. «No hay una receta fija», asevera Gallén, enfatizando la importancia de la dedicación y las relaciones interpersonales en el desarrollo musical.
En su labor como docente, busca fomentar la curiosidad en sus alumnos, alejándose de la idea de convertirlos en «máquinas sin personalidad». Para él, cultivar una formación integral es esencial para que cada músico encuentre su propia voz. Esta visión se refleja en su enseñanza y en su compromiso por ayudar a las nuevas generaciones a conectar con su arte.
La adaptabilidad al público es otro reto que enfrenta, ya que cada país tiene su propia cultura y expectativas en torno a la música. A pesar de las diferencias, Gallén prefiere mantener su autenticidad, evitando así cualquier actuación que sienta que sería falsa.
Ricardo Gallén ha grabado más de una decena de discos, siendo «Guitar recital», lanzado en 2000, uno de los más significativos en su carrera, tras ganar el Concurso Internacional Francisco Tárrega en 1999. Este hito fue crucial para abrir nuevas oportunidades en su trayectoria musical.
El 2026 se presenta prometedor para el guitarrista, quien tiene conciertos programados en Madrid y Linares para el 4 y 6 de febrero, respectivamente. Estos eventos, organizados por la Fundación Juan March, incluirán un repertorio relacionado con la obra de Andrés Segovia, lo que añade un significado especial a su participación.
Fuera del escenario, Gallén encuentra tiempo para desconectar a través de actividades como la lectura de música en el piano, el ciclismo de montaña y el cine. Con una vida familiar que incluye a sus dos hijos pequeños, su tiempo es limitado, pero sigue buscando maneras de disfrutar y nutrir su pasión por la música.
En cuanto a sus preferencias musicales, el catedrático disfruta de una variedad de géneros, desde rock y pop hasta jazz, lo que refleja su versatilidad como artista. A través de su experiencia y su dedicación, Ricardo Gallén se consolida no solo como un destacado intérprete, sino también como un mentor comprometido con la evolución de la guitarra clásica y su legado en Linares.





























