La Sección Segunda de la Audiencia de Jaén se prepara para juzgar este lunes a tres personas involucradas en un caso de detención ilegal de su hija, quien tiene 27 años. Este incidente ocurrió en Linares y se extiende por un periodo de 22 días, durante el cual intentaron realizarle un exorcismo con el objetivo de «expulsar el demonio de su cuerpo».
La Policía Nacional, en enero de 2025, llevó a cabo la detención de los acusados, quienes son los progenitores de la joven y su tío, que llegó específicamente a la localidad jiennense para llevar a cabo el ritual, argumentando que la joven «tenía el mal en su cuerpo» tras su reciente divorcio.
Los hechos se produjeron el 23 de enero de 2023, cuando a las 20:00 horas, los agentes fueron alertados sobre un posible episodio de violencia de género en una vivienda. Al llegar al lugar, los agentes fueron recibidos por un hombre y una mujer de origen pakistaní, quienes negaron cualquier altercado en su hogar. No obstante, los gritos que se oían en el interior indicaban que alguien estaba sufriendo.
Al acceder a la vivienda, los agentes encontraron a un hombre sujetando a la joven, que se mostraba muy nerviosa y llorando, además de tener marcas visibles en su cuerpo. La víctima explicó que había regresado hacía un mes del Reino Unido tras su separación matrimonial y que había sido retenida en contra de su voluntad desde su llegada a la casa de sus padres en Linares.
El tío de la joven había viajado expresamente para «curarla» mediante un ritual que incluía «soplarle» para liberar su cuerpo del demonio. La joven presentaba múltiples lesiones, como hematomas en el brazo, contusiones en la cara y erosiones en los labios, que fueron documentadas por la Policía Nacional.
Como resultado de las evidencias y testimonios recogidos, los tres implicados fueron detenidos y, tras su presentación ante el juez, quedaron en libertad con cargos. Ahora, casi tres años después de los hechos, se enfrentan a un juicio donde la Fiscalía ha calificado sus acciones como un delito de detención ilegal agravada y maltrato en el ámbito doméstico.
Para el primer delito, se solicita una pena de ocho años de prisión para cada uno de los acusados, además de otros siete meses por el segundo delito. La Fiscalía también ha exigido una prohibición de comunicación y acercamiento a la víctima por un total de ocho años y una indemnización de 3.250 euros a favor de la joven.