Un matrimonio y un familiar cercano han sido condenados a siete meses de prisión por un delito de maltrato en el ámbito doméstico tras someter a una joven de 27 años a un ritual religioso en Linares, Jaén, con el objetivo de «expulsar un demonio». Este ritual se llevó a cabo después de que la joven decidiera divorciarse, según relataron sus familiares.
La sentencia se dictó este lunes en la Audiencia Provincial de Jaén, donde los padres de la víctima, que son originarios de Pakistán, comparecieron asistidos por un intérprete. El tercer implicado, un tío y exsuegro de la joven, participó en la audiencia a través de videoconferencia desde el Reino Unido. Los tres acusados aceptaron la pena tras llegar a un acuerdo con el Ministerio Fiscal.
Inicialmente, la Fiscalía había solicitado penas de hasta ocho años de prisión por un delito de detención ilegal agravada; sin embargo, esta acusación fue retirada después de que la joven decidiera no declarar en contra de sus familiares ni presentarse como parte acusadora. Una hermana de la víctima declaró que esta no estaba retenida y podía salir del domicilio cuando quisiera.
Un ritual controvertido
Durante el juicio, los acusados sostuvieron que el ritual tenía fines curativos y negaron haber ejercido ninguna violencia física. Afirmaron que la práctica consistía en la lectura de suras del Corán, consideradas sanadoras dentro de su cultura y religión. También indicaron que, aunque la joven comía poco, recibía alimentos durante su estancia en la vivienda familiar.
No obstante, los agentes de la Policía Nacional que intervinieron esa noche ofrecieron un testimonio que contrasta con las afirmaciones de los acusados. Los policías respondieron a un aviso que alertaba sobre un posible episodio de violencia; al llegar, a pesar de que se les negó cualquier altercado, escucharon gritos de auxilio desde el interior de la vivienda.
Al acceder a una de las habitaciones, los agentes encontraron al tío encima de la joven, intentando taparle la boca mientras la sujetaba por las muñecas. La joven presentaba heridas visibles en brazos y rostro, y mostraba un estado de gran nerviosismo.
Según el relato de los policías, en ese momento la víctima confesó que llevaba 22 días en la casa familiar y que sus parientes intentaban realizarle un exorcismo para «sacarle el demonio del cuerpo». Sin embargo, posteriormente, no ratificó estas declaraciones ante el juez.
Los hechos se remontan al 23 de enero de 2023, cuando la joven regresó a Linares desde el Reino Unido tras su divorcio. Según el atestado policial, el tío viajó expresamente desde el Reino Unido a España para llevar a cabo el ritual, que incluía soplos y rezos con la intención de curarla.
La sentencia aún deja pendiente la cuestión de la indemnización, la cual se resolverá en una fase posterior, dado que la defensa ha indicado que la joven no ha formulado reclamación económica alguna.





























