La actualidad política en la Sierra de Cádiz ha tomado un giro interesante con la elección de la nueva presidenta de la Mancomunidad, Ana Medina, concejala de Olvera por Izquierda Unida. Esta elección se llevó a cabo el 27 de marzo en la sede de la Mancomunidad en Villamartín, donde Medina asumió el cargo tras recibir el apoyo de Izquierda Unida, PSOE y Andalucía Por Sí. En contraste, el Partido Popular decidió abstenerse de la votación, lo que subraya un clima de consenso poco común en la política actual.
Medina, quien previamente ocupaba la vicepresidencia, se muestra optimista ante este nuevo reto. «Es un plus de responsabilidad, pero bueno, como vengo también ostentando la vicepresidencia primera desde 2023… el trabajo de campo que he estado haciendo estos tres años voy a seguir haciendo igual», expresó. En su discurso, la nueva presidenta destaca la importancia de la continuidad en la gestión y el compromiso de seguir trabajando sin dramatismos.
La Sierra de Cádiz se enfrenta a varios desafíos, y Medina no se hesita en reclamar más atención por parte de las administraciones superiores. «Muchas veces repetimos que no somos ciudadanos de segunda», afirmó, haciendo eco de una crítica que ha persistido durante años. La falta de inversiones en la red eléctrica es solo uno de los problemas que enfrenta la comarca, lo que resulta en cortes de luz frecuentes. Además, la carencia de un hospital público de referencia obliga a los habitantes a depender de centros concertados o incluso de hospitales en otras provincias, como Villamartín o Ronda.
Las infraestructuras viarias son otro de los puntos críticos en su gestión. Medina subraya el estado de abandono de las carreteras, situación que se ha visto agravada por las condiciones climáticas recientes. La presidenta lamenta el retraso en la conexión prometida entre Jerez y Antequera, que sigue siendo una carretera convencional con un alto índice de tráfico y accidentes. A su juicio, las actuaciones anunciadas son insuficientes, ya que «ahora hablan de cinco kilómetros… pero eso se queda corto para la necesidad de la comarca».
Con el objetivo de fortalecer la Mancomunidad, Medina busca transformarla en una entidad cercana y útil para la ciudadanía. «Nuestro objetivo es que, además de gestionar recursos, sea una entidad útil al vecino, cercana, que dé voz a las reclamaciones», comentó. Este enfoque se ha manifestado en la creación de una comisión de carreteras que busca reclamar mejoras reales y efectivas para la población.
En un contexto donde la confrontación política parece ser la norma, la Mancomunidad se presenta como un «oasis». Medina destaca la importancia del consenso en las reuniones, donde representantes de diferentes colores políticos buscan soluciones conjuntas para mejorar la situación de la comarca. «Hay objetivos comunes que no tienen siglas políticas», asegura.
A pesar de los retos, la Sierra de Cádiz disfruta de un auge en el sector turístico. Sin embargo, Medina advierte de que esta prosperidad no se traduce necesariamente en el desarrollo de infraestructuras adecuadas. «En turismo sí se apuesta, pero en medios, recursos e infraestructuras tenemos muchísimas carencias», subrayó. Destacó el Plan de Sostenibilidad Turística financiado con fondos europeos como un paso positivo, aunque aún queda mucho por hacer.
En el cierre de su intervención, Ana Medina reafirma su compromiso de trabajar para todos, sin considerar los colores políticos. «Vengo a trabajar para todos los municipios», concluyó, enfatizando su intención de que la Sierra de Cádiz deje de sentirse como una comarca olvidada. Este enfoque de gestión y cercanía podría cambiar la cara de la Mancomunidad y, en última instancia, mejorar la calidad de vida de sus habitantes.





























