El coordinador federal de Izquierda Unida, Antonio Maíllo, ha expresado su apoyo a la postura del Gobierno de España respecto al reciente ataque de Estados Unidos e Israel a Irán. Durante su intervención en el ‘Encuentro con Mujeres Rurales’, que tuvo lugar en Pedrera, Sevilla, Maíllo enfatizó la necesidad de evitar que las bases militares de Morón y Rota sean utilizadas en acciones bélicas, abogando por su desmantelamiento. «Andalucía es una tierra de paz», subrayó el líder político.
Maíllo condenó el ataque, señalando que este vulnera el derecho internacional y pone en peligro el orden de paz que se estableció tras la Segunda Guerra Mundial con la creación de la ONU. «Debemos sentirnos orgullosos de un Gobierno que ha obligado a Estados Unidos a trasladar sus aviones cisterna y recursos militares a otros territorios, evitando que operen desde Andalucía», añadió.
El coordinador de IU también destacó que la autonomía y el autogobierno de Andalucía están íntimamente relacionados con las aspiraciones de paz de la sociedad andaluza. «La paz es una condición indispensable para la conquista de derechos y para vivir mejor», afirmó, reflejando el deseo de la población por un entorno pacífico.
Además, hizo hincapié en que en Andalucía y en el ámbito rural existe un fuerte sentimiento hacia la construcción de paz, así como un sentido común que rechaza la violencia. Este mensaje resuena con fuerza en un contexto donde la violencia puede llevar a la destrucción total.
En otro tema, Maíllo abordó el avance de discursos en contra del feminismo, advirtiendo que «el avance de los discursos contra el feminismo es el avance del fascismo». Según su perspectiva, el auge del movimiento feminista desestabiliza el poder patriarcal y violento que lo sustenta. Para él, esta situación refleja la desigualdad que afecta especialmente a las mujeres jóvenes en el medio rural.
Con motivo del Día Internacional de la Mujer, que se conmemora el 8 de marzo, el coordinador de IU anunció que su partido centrará su atención en estas realidades, resaltando la importancia de abordar la desigualdad de género desde una perspectiva inclusiva.
Finalmente, Maíllo alertó sobre el riesgo que representa una guerra regional, que podría extenderse a una escala global. Atribuyó esta posibilidad al «auge de un autoritarismo alejado de una visión feminista de la sociedad, que promueve los cuidados, la paz y el diálogo». Su llamada a la acción resuena en un momento crítico, donde la paz y la estabilidad son más necesarias que nunca.
